Castillo de San Felices de Los Gallegos

Castillo de San Felices de Los Gallegos IV

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de San Felices de Los Gallegos

Población:

San Felices de Los Gallegos

Provincia:

Salamanca

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

San Felices fue fundado según la leyenda por el Obispo de Oporto don Félix XI en el 688, otorgando a su santo el nombre del pueblo, pasando a nombrarse “San Felices“.

Fue refundado en el 1169 por Fernando II de León que repobló la localidad con gente proveniente de Galicia, de donde tomó el topónimo “de los Gallegos” aunque es probable que en el siglo X Ramiro II de León ya hubiese tomado el lugar pues en la muralla se han detectado restos constructivos del siglo X.

Tras la creación del Obispado de Ciudad Rodrigo por Fernando II, San Felices de los Gallegos pasó a depender en lo eclesiástico de la diócesis de Ciudad Rodrigo (como en la actualidad).

El esposo de Santa Isabel y rey de Portugal Dionisio I, se apodera de la villa en el año 1296 y tras el tratado de Alcañices del año 1297 pasó a pertenecer al Reino de Portugal, mandando el monarca construir el castillo entre finales del siglo XIII y la primera década del siglo XIV (el castillo vuelve a manos castellanas en el año 1326).

En el año 1476 los Reyes Católicos concedieron el castillo a Garcí Álvarez de Toledo, primer duque de Alba, quien colocó el escudo real en las 2 torres albarranas pentagonales del recinto amurallado del castillo en señal de lealtad, y levantó la actual torre del homenaje. El primer duque de Alba será el que instaura un impuesto conocido como el “noveno”. Esta carga fiscal produce el descontento entre los habitantes de San Felices, que iniciaron procesos judiciales para que se aboliera, aunque no lo consiguieron hasta mediados del siglo XIX. Por ese motivo, desde 1864, se celebra todos los años la Fiesta del Noveno, que conmemora la liberación de este pago.

En torno al conjunto había un foso que servía de primera defensa. Dicho conjunto actualmente cuenta con 3 partes diferenciadas: La Cerca Vieja, El Castillo y la Fortificación del siglo XVIII.

-La primera conserva su recinto construido en el siglo XIV y gran parte de la muralla de fábrica de sillarejo con torres cuadradas adosadas, que encierra una gran plaza de armas de planta ovalada (la muralla se puede recorrer en algún tramo por arriba), se compone de cubos cuadrangulares de los siglos XII y XIII y unas Torres Albarranas que se añadieron en el siglo XIV.

-En el segundo recinto está el castillo propiamente dicho, que conserva las 2 barreras artilleras, intramuros y extramuros, además de una bien conservada Torre de Homenaje, como resultado de la reforma hecha a la antigua Torre de Don Dionis en el año 1476, al convertirse el castillo en residencia palaciega. Esta nueva torre del homenaje es grande y segura, un poco desplazada del recinto primitivo, de sólida sillería bien labrada, y gruesos muros de 3 varas y un pie. La elevación de sus muros sobre el nivel de la plaza es de 29 varas y por la parte posterior de 36. Está cubierta por una bóveda apuntada, de 2,5 varas de grueso en la clave. El interior de la torre del homenaje estaba dividido en 3 pisos o suelos con fuerte envigado. El piso inferior estaba sobre la bóveda de buena sillería poco más elevado que el nivel de la plaza. Bajo esta bóveda estaba el compartimento que servía como almacén de pólvora, y debajo de este almacén se repartió el cóncavo de la torre, en 2 separaciones, una para un calabozo subterráneo y otra parte, para la cisterna o aljibe, donde se almacenaban las aguas de la plaza y murallas, que se vertían a través de canalones de piedra empotrados para tal fin.

-Finalmente, un tercer recinto formado por una muralla de menor importancia constructiva, probablemente del XVII, para defenderse durante la guerra contra Portugal.

Los cuarteles adosados al interior de las murallas podían alojar hasta 1.000 hombres y alguna caballería.

 

Destacar los escudos y las ventanas que se conservan en algunas de las torres y baluartes.

El adarve, de escaso saliente, descansa sobre arquitos y mensulones de matacán, no calado, sino de adorno.

Las torrecillas o caracoles adosados al adarve, también de adorno, están colocadas en los frentes, no en los ángulos. Posee también gárgolas sencillas sin mascarones, merlones extensos en lo alto y escasas almenas.

 

Es castillo es de propiedad particular y las murallas son de propiedad municipal. En el interior del Castillo actualmente alberga el Aula Histórica de San Felices que constituye uno de los hitos fundamentales de la denominada Ruta de Fortificaciones en la frontera hispano-portuguesa.

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