Castillo de Olérdola o de San Miguel de Olérdola

OLÉRDOLA II

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de Olérdola o de San Miguel de Olérdola
Población:
Olérdola
Provincia:
Barcelona
Estado:
Ruinas
Datos de Interés:
El castillo de Olérdola también es conocido como castillo de San Miguel de Olèrdola, como el cerro en el que se levantó. La montaña de Olérdola ha sido un enclave estratégico habitado sucesivamente por el hombre desde la edad de bronce (de estos primeros pobladores, tan sólo se han hallado los restos de alguna cabaña y de herramientas y atuendos), la edad del hierro (con el primer poblado amurallado allá por los siglos VIII – VII a.C.), después los cosetanos, durante este tiempo se construyó la primera muralla, en el mismo lugar donde más tarde se levantará en vallum romano, un campamento militar romano que controlaba la Vía Augusta y finalmente hasta la época medieval (siglo XII). Las claves de esta reiterada ocupación es la inmejorable situación geoestratégica, los riscos que envuelven la montaña y la disponibilidad de recursos de agua.

Como un testimonio de la huella romana, se conservan en Olérdola 3 obras:

-La muralla que defendía el único punto de la montaña que no estaba envuelto por los acantilados. Estaba realizada con bloques de piedra poligonales, presenta una única puerta central y 4 torres situadas a lo largo de un tramo lineal de 145 metros adaptado a la configuración del terreno.

-La cisterna que se utilizaba para almacenar el agua de la lluvia, que era recogida de la parte superior de la montaña y conducida a través de 2 canales hasta una pequeña balsa que hacía de filtro. Su escalera permitía bajar para limpiarla. Su capacidad es de unos 350.000 litros.

-La torre atalaya. Aprovechando la atalaya romana y adosada a ella, se levantó el castillo medieval (entre los siglos X y XII) en la cima de la montaña. El edificio tenía usos militares y administrativos y era la residencia de los señores.

Según la documentación, Olérdola fue fundada por el conde Sunyer, entorno a la época de la conquista cristiana allá por el año 929, cuando se edificó el primer castillo sobre las ruinas de una atalaya romana, así como la iglesia de Sant Miquel (construida en el año 992 en estilo románico, con una parte visigoda adosada que parece un templo anterior) y se desarrolla una ciudad fronteriza bajo los auspicios del condado de Barcelona (su término comprendía gran parte de las actuales comarcas del Penedés), teniendo un destacado papel en el control y la defensa del sur de la región en el marco de las luchas entre cristianos y musulmanes.

Las incursiones musulmanas estropearon considerablemente el lugar. En el año 1108 fue destruido por los sucesivos ataques de los almorávides. Ese mismo año Ramón Berenguer III encargó a Jordà de Sanmartí la restauración del castillo. Tuvo que ser reconstruido durante los 2 siglos siguientes, después de pasar a pertenecer a Mir Geribert, autoproclamado príncipe de Olèrdola, durante la revuelta feudal contra el poder de los condes.

Desde el castillo de Olèrdola el Mir Geribert, organizó la Marca del Penedés, frontera fortificada contra los musulmanes y consolidó los castillos de Subirats, Vich, Ribes, Sant Martí Sarroca, Eranprunya y Montjuic, los cuales le pertenecían. Se casó con la viuda del Conde de Barcelona, Berenguer Ramón I el Geperut. Se enfrentó a Ramón Berenguer I el Vell cuando se adjudicó el vizcondado de Barcelona.

Con el desplazamiento de la frontera cristiana hacia el sur, a inicios del siglo XII y la pacificación del territorio, el castillo irá perdiendo su valor estratégico y la población se irá estableciendo en la llanura, de ahí que la fortificación entrará en decadencia, aunque en momentos puntuales como la guerra civil del siglo XV o en la guerra de la Independencia, sirvió de alojamiento a varias guarniciones.

Hoy en día una de las sedes del Museo de Arqueología de Cataluña (MAC).

 

El castillo medieval fue levantado a base de hormigóncal, mampostería y sillería con una estructura irregular.

Dentro del recinto fortificado medieval, el espacio se estructuraba en 3 áreas.

-En la parte superior se encontraba la zona militar y administrativa con el castillo en la cima, y más abajo, el área sacra con la iglesia y la necrópolis.

-La parte baja estaba ocupada por las casas de los vecinos.

-La ciudad se extendía fuera de las murallas, siendo el lugar más conocido el Pla dels Albats.

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