Castillo de los Zúñiga o de los Condes de Miranda

MIRANDA DEL CASTAÑAR

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de los Zúñiga o de los Condes de Miranda
Población:
Miranda del Castañar
Provincia:
Salamanca
Estado:
Ruinas
Datos de Interés:
Miranda del Castañar es una villa salmantina situada en la sierra de Francia en un enclave privilegiado, en lo alto de un cerro que está flanqueado por 2 ríos, el San Benito y el Francia.

No son pocas las referencias documentales sobre Miranda. En el año 747, el Rey Alfonso I el católico, entrega el sitio Villa de Miranda, como trofeo de guerra por la victoria a los musulmanes, al caballero francés Tibaldo.

Será en el año 1215, cuando Alfonso IX de León, le da al sitio el rango de Villa, a Miranda y levanta las murallas de más de 600 metros de longitud, con fuertes cubos provistos de troneras redondas y saeteras. La muralla presenta 4 puertas para acceder a la villa (todas ellas están orientadas a los distintos puntos cardinales) y que reciben los nombres de, del Postigo situada al Sur, la de San Ginés situada al Este, la de Nuestra Señora de la Cuesta situada al Oeste y la de la Villa situada al Norte.

La muralla sería reconstruida en el siglo XV, por don Diego López de Zúñiga, cuando le fue entregada la villa y el título de conde por el rey. La construcción del castillo se atribuye sin embargo a su hijo don Pedro de Zúñiga para así simbolizar el poder que ostentaba el Condado de Miranda, como así lo atestigua una inconclusa inscripción en uno de los lados de la torre del homenaje, junto a un ángel que sujeta un escudo de los Zúñiga y que dice “Esta obra mando faser el conde don Pedro Estunyga en el año de MCCCCLI e acabóse en el año de MCCCCL…” (falta parte de la fecha fin).

La construcción del castillo probablemente se hizo sobre un castillo del siglo XII, pudiendo ser alguna fortaleza que sirvió para acoger a la legendaria orden de los Caballeros Templarios con fines hospitalarios.

En el año 1243, Fernando III, deja a los mirandeños “libres de montazgo (tributo)”, por ser defensores y guardadores de los castaños de la tierra de Miranda.

En el año 1271, Alfonso X “El Sabio”, otorga un nuevo privilegio para el aprovechamiento de los castañares, por el que: “Aquel que sacase utilidad al castañar ilegalmente debía pagar 1.000 maravedíes al rey y el doble del daño cometido a Miranda”.

En el año 1282 el infante don Pedro, hijo del Alfonso X “El Sabio”, era el señor de Miranda del Castañar, entre otros muchos territorios. A su muerte, todas sus posesiones pasan a su hijo Sancho, que muere sin tener descendencia por lo que Fernando IV de Castilla recupera todos los territorios.

En el año 1446, el monarca Juan II concede la villa al entonces conde de Alba don Fernando Álvarez de Toledo (hasta años después este apellido no conseguiría el título de ducado), pero su rival, Diego López de Estúñiga, se casó con la hasta ese momento señora de Miranda del Castañar, Aldonza de Avellaneda, tomando las riendas de esta localidad serrana con jurisdicción civil y criminal. Por este motivo, el conde de Alba plantea un pleito para hacer valer lo que considera suyo, pero el siguiente monarca, Enrique IV, falla a favor de los Estúñiga con la concesión del condado de Miranda del Castañar en el año 1457, llegando a ser capital del Condado de Miranda, una jurisdicción en la que se agrupaban otros 18 pueblos de los alrededores.

No obstante, la recién nacida casa de Alba no se rinde y el primer duque, García Álvarez de Toledo, continúa pleiteando y obliga de nuevo a fallar a los monarcas a favor de los Estúñiga, en este caso los reyes católicos, en un extenso documento en el que figura como representante Rodrigo Maldonado, conocido en Salamanca como propietario de la casa de las Conchas.

Aunque hoy en día este condado ya no existe como división administrativa, el título de Conde de Miranda del Castañar sigue transmitiéndose de padres a hijos dentro de la Casa de Alba.

En el castillo se han dado otros incidentes, como el asesinato del alcaide de la villa a manos del tercer conde de Miranda por su oposición a los abusos y tropelías cometidos por los nobles o las batallas durante la invasión francesa y la guerra de Independencia.

Con el transcurso de los siglos y las continuas alianzas matrimoniales entre las familias nobiliarias hacen que el castillo caiga pacíficamente en manos de la casa de Alba, que tanto luchó siglos atrás con los Estúñiga por su posesión.

 

Tanto el recinto exterior como la torre están realizadas a base de mampostería y de sillarejo, con una estructura simple y una planta poligonal.

Estructuralmente, este castillo es relacionable con otros sureños como el de Monleón, con una planta de trapecio irregular y muros salpicados de torres semicilíndricas, pero la torre del homenaje de Miranda del Castañar es más sobria y rotunda.

El castillo en sí es una torre señorial rectangular de 30 metros de altura, con adarve sobre matacanes, que tuvo 4 plantas de madera (hoy perdidas y coronada por ménsulas y arquillos. La entrada se sitúa en alto (por el primer piso).

La torre está protegida por un circuito amurallado, con 6 fuertes cubos circulares provistos de troneras redondas y saeteras, además de algunos balcones con 2 arcos hacia el sur, por donde se extendía el palacio dominando una extraordinaria perspectiva. Se conserva el acceso al camino de ronda, respetado en su mayor parte, y presentando algunas pasarelas.

En algunos muros se abren ventanas con doble arco, mal conservadas en la actualidad.

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