Castillo de Cullera

CULLERA V

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Cullera

Población:

Cullera

Provincia:

Valencia

Estado:

Deteriorado

Datos de Interés:

Cullera, a cuyos pies desemboca el río Xúquer, es citada por los geógrafos árabes del siglo XI y XII al-Udri y al-Idrisi, respectivamente, como Qulyayra.

Según Sanchis Guarner deriva del árabequl·la ‘cima de montaña’, con el sufijo ayra de origen mozárabe (Qulayra), que según Coromines podría ser diminutivo o ponderativo. En cualquier caso, se trata de un orónimo, ya que si por algo destaca el relieve de Cullera es precisamente por ser la única montaña litoral entre la Sierra de Orpesa y el Cabo de Sant Antoni (Xàbia), a lo largo de una franja costera baja y arenosa de 180 km que conforma el golfo de Valencia stricto sensu.

Los árabes designan la población no por su antiguo nombre ibero (quizá ya olvidado), sino a partir de su rasgo geográfico más destacado, y la llaman Qulyayra ‘montaña’. En el siglo XIII los cristianos se limitan a adaptar dicho topónimo, llamándole Cullera.

El castillo de Cullera es una construcción del siglo X, de la época califal, levantado sobre restos de otra edificación Ibero-Romana, para controlar y defender la zona (al igual que las torres de Guaita), sobre todo la desembocadura del río Xúquer.

Adosado a la fortaleza califal, se construyó entre 1891 y 1897 el Santuario de la Virgen del castillo en un estilo “neo” por José María Belda, a base de donativos hasta alcanzar las 110.356,77 pesetas de su coste total.

A un costado del Santuario se encuentra el acceso al castillo de Cullera, que en la actualidad se realiza por unas escaleras que ascienden en zig-zag (forma de acceso típicamente musulmana) y que dificulta la entrada al enemigo.

En 1238, el rey Jaime I se apoderó de Valencia, pero antes intentó sin éxito tomar el castillo de Cullera, que le fue entregado en 1239, tras la caída de Valencia (reformando y ampliando la antigua fortaleza árabe), más tarde, en 1257 el castillo fue donado a la Orden militar de los Caballeros de San Juan del Hospital. En el siglo XIV, en 1317, pasaría a la Orden de Montesa, siendo compartido con la monarquía.

Como alcázar real, fue morada de todos los monarcas aragoneses en sus visitas a Cullera.

Durante el s. XVI fue pieza clave en la defensa de Cullera ante los frecuentes ataques de los piratas berberiscos, que asolaban las costas levantinas.

En el siglo XIX volverá a asumir un papel protagonista en la historia como consecuencia de la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas, construyéndose muros y aspilleras tanto en la parte occidental como en la Torre Mayor.

 

El conjunto está formado por 2 recintos fortificados, un conjunto de 5 torres y la fortaleza, así como el Alt del Fort, un fortín construido en el siglo XIX durante la Guerra Carlista.

Los recintos amurallados, también son conocidos como albacaras (La albacara era un espacio protegido por murallas, pero externo al castillo y que permitía en caso de asedio, la protección de los habitantes con sus rebaños y enseres más preciados).

El primero de los albacar, estaría situado aproximadamente donde hoy se sitúa el Santuario de la Virgen del Castillo, mientras que la segunda albacara se encontraba a medio camino en la ladera de la montaña, algunas de cuyas torres son perfectamente visibles. La fecha de construcción de la segunda albacara se sitúa en el siglo XI cuando la población de Cullera era más numerosa. En la segunda albacara se situaba la puerta de entrada a la torre de la Reina Mora.

Dentro de uno de estos albacar, se encuentran los restos de “les revoltes velles”, antiguo camino islámico que conducía hasta el castillo, en oposición al Camino del Calvario actual.

En cuanto a las torres. La torre Blanca, debe su nombre al color blanquecino con la que está construida, es de planta rectangular, fue construida entre los siglos XII y XIII y ha tenido diversos usos, entre ellos, el de servir como almacén de pólvora.

Tiene una altura aproximada de 16 metros y en su parte superior dispone de una terraza almenada. Esta torre era el punto ideal para vigilar la costa mediterránea. Se encuentra adosada al muro oriental y es construcción árabe. Por delante de esta torre se encuentra una sala conocida como Sala de la Mar, que se corresponde con el segundo nivel del segundo tramo de la capilla gótica inferior.

El Baluarte, se trata de una antigua torre del siglo XVI que fue adaptada para crear una plataforma desde la cual instalar piezas de artillería, en un momento en que estas clases de armas y las armas de fuego se estaban generalizando. Es de planta poligonal, adapta esta forma para disminuir la eficacia del fuego de artillería enemigo.

La Torre Mayor o Torre Celoquia es de origen musulmán (siglo X), era y es la torre más potente de la que disponía el castillo y miraba a la población. Con 17 metros de altura máxima, tiene planta cuadrangular algo irregular, habiendo sufrido numerosas reformas en función de los usos y necesidades del castillo.

En época cristiana sirvió como Torre de Homenaje, pero también se la ha conocido, como Torre de Sueca y como Torre Roja, el nombre de Sueca, le viene porque controlaba el camino que discurre hasta esta población valenciana.

En la actualidad dispone de una espadaña fuera de uso, recuerdo de un pasado no necesariamente bélico. También su parte superior está remodelada, consecuencia de las reformas efectuadas para el uso de armas de fuego durante las guerras carlistas.

Desde esta Torre Mayor, parte el conocido como muro isabelino occidental, adaptado en el siglo XIX a las necesidades del fuego de fusilería y desdibujando por ello su antigua estructura almenada.

El castillo dispone de 2 patios que en realidad en origen eran uno sólo. En una reforma del siglo XVI se pavimentó la mitad del patio (el patio de armas), dejando la otra mitad como Patio de los aljibes, ya que bajo su suelo quedan excavados en la roca 2 aljibes de agua. Este último fue reformado en el siglo XVIII. En la actualidad en el patio encontramos el brocal de un pozo, aunque el interior de los aljibes es perfectamente visible.

El salón noble o sala de Armas, ocupa la misma superficie que una de las naves de la capilla gótica, ocupando un segundo piso o nivel. En origen aquí debió haber una sala árabe ya que se conserva una ventana en arco de herradura que formaría parte del edificio musulmán. En el siglo XVI y después de la construcción de la capilla en el piso inferior, el salón se convirtió en sala de armas o salón noble. El artesonado de madera que lo cubre, aunque de reciente construcción es réplica exacta del original. Desde la Sala de Armas se accede a 2 de las torres, las conocidas como Torre Cap d’Altar y Torre Respatller, ambas de planta semicircular.

En la pared de poniente de la sala de armas, se abre un balcón que mira a la población, sobre este, en el tejado de la capilla, una espadaña de un solo vano desprovisto de la campana que tuvo que tener en el algún momento de su historia.

La capilla gótica fue construida entre los siglos XV y XVI. Adopta forma de “L”. Está formada por 2 brazos de planta rectangular de 3 tramos cada uno de ellos, unidos por un tramo común en su ángulo de intersección.

El segundo cuerpo que corre a espaldas de la Torre Blanca es de la segunda mitad del siglo XVI y en un principio se construyó como refectorio sobre un edificio musulmán del que quedan algunos restos. Este edificio debía estar dedicado a almacén y depósito, con almacenes algunos subterráneos de época árabe (siglo XII).

 

Hoy la capilla está dedicada entre otros usos a Museo Municipal de Historia de Arqueología de Cullera.

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