Castillo de Chinchilla

CHINCHILLA DE MONTEARAGÓN

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de Chinchilla
Población:
Chinchilla de Montearagón
Provincia:
Albacete
Estado:
Ruinas
Datos de Interés:
El castillo se sitúa en el cerro de San Blas desde la que domina la localidad. El origen de la ciudad de Chinchilla de Montearagón, como el de tantas otras poblaciones hispanas, es antiguo y multicultural, así lo atestiguan los restos de culturas como la celtíbera, romana y también visigoda. No obstante, sería la época árabe la que diera esplendor a la ciudad de Yinyila o Yinyiyal

Tras la reconquista cristiana de mano del infante don Alfonso en el año 1241 con la ayuda de la orden de Calatrava, para la Corona de Castilla, Chinchilla se convierte en una de las poblaciones más importantes de la zona.

En 1449 la fortaleza fue adquirida por don Juan Pacheco maestre de Santiago y marqués de Villena que reedificó completamente. Poco tiempo después y tras los enfrentamientos entre el Marqués de Villena e Isabel la católica, en 1479 fue anexionado a la corona de Castilla, después de las guerras entre el marqués de Villena (partidario de Juana la Beltraneja) y la reina católica, siéndole concedido el título de ciudad por el rey Juan II de Castilla. En 1499, se inició un periodo de reforma con don Juan Pacheco, con avances poliorcéticos, conociéndose a partir de esta época y durante muchos años como el “Castillo del Marqués”.

Entre uno de los múltiples usos que ha tenido el castillo destaca el haber sido cárcel desde el siglo XVII hasta el siglo XX. Entre uno de sus múltiples usos que ha tenido el castillo destaca el haber sido cárcel desde el siglo XVII hasta el siglo XX y siendo uno de sus presos más ilustres el hijo del famoso papa Alejandro VI César Borgia, que fue traído por Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, por órdenes del rey Fernando el Católico en el año 1504, acusado de la muerte del Duque de Gandía, aunque, como noble y militar, es tratado con toda clase de miramientos y cortesías. Pero no será está su última prisión el italiano Borgia dejará el castillo de Chinchilla para ir a “residir” en la prisión de la Mota en Medina del Campo, de la que escaparía.

Durante la guerra de sucesión, la localidad de Chinchilla se situó del lado del futuro rey Felipe V de Borbón, a la postre vencedor final de la contienda.

Y ya en la guerra de la Independencia, el castillo fue tomado por los franceses durante la retirada de las tropas francesas del general Soult en 1812, volando estos la torre del homenaje.

Como dato curioso cabe anotar que esta ciudad fue durante mucho tiempo la capital de toda esta zona, contando con Albacete como una de sus aldeas. A finales del siglo XIX (1896) pasó a propiedad del estado español y la Dirección General de Penales habilitó en su interior una penitenciaria que fue empleada hasta su cierre en el año 1950.

 

Es un edificio de enormes dimensiones que se adapta a la morfología del terreno, de planta ovalada y estructura simple. Esta impresionante obra arquitectónica está hecha en piedra. Usando la mampostería para los muros y para aquellas zonas menos destacadas del edificio y el sillar para las zonas más representativas e importantes del mismo.

Cuenta con 2 recintos separados por un profundo foso excavado en la roca, lo que haría de esta fortaleza un bastión casi inexpugnable.

El castillo está rodeado de un profundo foso con talud inclinado, tallado en la misma roca, lo que aumentaba la altura de sus ya elevados muros, que se salvaba a través de un puente levadizo en épocas anteriores, pero fijo en la actualidad. El colosal foso tallado en la roca que rodea el castillo, tiene una anchura es de 10 metros y su profundidad de 6 metros.

En su interior la vida se articulaba en el gran patio de armas, en cuyo centro se alzaba la torre del homenaje. La torre del homenaje de la que quedan datos suficientes sobre su disposición y características, era de piedra de sillería, de planta cuadrada y más de 33 metros de altura por 9 metros de lado. Estaba compuesta de 2 estancias superpuestas y una terraza almenada con matacanes, presentaba al exterior refuerzos macizos y una estructura sobrepuesta esquinada. Al interior se accedía por una escalera exterior que subía hasta el primer piso llamada “La Sala de los Secretos”, así llamada por el efecto acústico de su bóveda gótica con nervaduras que permitía escuchar lo dicho en la sala desde cualquier lugar del ángulo opuesto. Sobre esta sala, otra sala, al parecer con bóveda de cañón a la que se accedía desde el primer piso. Desde el segundo piso por otra escalera se accedía a la terraza de la torre.

El recinto del castillo está rodeado de las murallas que se adaptan al terreno y que tienen un perímetro de 209 metros, con 13 torreones circulares realizadas en piedra, en los cuales se abren bocas de tiro o troneras, para la naciente artillería de la época, variando su altura, entre 3 y 6 metros. Aún pueden apreciarse restos de murallas de época musulmana y posteriores, así como dos puertas, la de Diablos, y la de Tiradores.

Destaca la impresionante puerta de acceso, formada por un arco de medio punto adovelado y flanqueado por 2 magníficas torres circulares con 2 cornisas, la superior el doble de gruesa que la inferior. En los cubos destacan sendos escudos del marqués de Villena, don Juan Pacheco.

En su interior podíamos encontrar: dos aljibes, caballerizas, horno para cocer, edificios para la guarnición y otros auxiliares. El mayor de los aljibes se situaba subterráneo en el patio de armas del castillo.

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