Castillo de Alcaudete

ALCAUDETE III

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de Alcaudete
Población:
Alcaudete
Provincia:
Jaén
Estado:
Deteriorado
Datos de Interés:
La localidad de Alcaudete está situada en el extremo oeste de la comarca de la Sierra Sur de Jaén entre Córdoba, Jaén y Granada y vigilando esta zona, está su castillo ubicado en un cerro testigo a 713 metros, desde donde mantenía contacto a través de sus atalayas dispuestas estratégicamente a lo largo del territorio con los castillos de Martos y de la Mota de Alcalá la Real, además de dominar estratégicamente el antiguo camino del Guadalquivir a Granada, por lo que, desempeñó un papel clave en las guerras fronterizas entre cristianos y musulmanes.

Aunque antes de que esta zona fuese protagonista de estos enfrentamientos entre cristianos y musulmanes, en la zona hubo un poblado ibérico colonizado más tarde por los romanos (siglo I d.C.), cuando fue municipio Flavio, denominado Sosontigi (de esta época se han encontrado algunos restos al Este de la localidad).

Sin embargo, no será hasta la época musulmana cuando la población se asiente en las faldas del cerro donde hoy se levanta la fortificación conociéndose a la localidad como Al-Qabdaq (ciudad de los manantiales, por la abundancia de agua y fuentes), inscrita en la kora de Ilbira (Granada).

Hacia 880 (durante la época del Emirato de Córdoba), fue atacado y ocupado por el rebelde muladí Omar ibn Hafsún interesado en dominar la región de Jaén, atacando desde aquí al emir Al-Múndir entre los años 886 y 888. El principio del fin, del dominio del castillo por parte del rebelde muladí será en el año 894 cuando fue casi destruido por una expedición enviada por Abd Allah I de Córdoba, pero no es hasta la época de su hijo, Abderamán III cuando la fortaleza sea definitivamente controlada y sometida a obediencia. En el siglo XII los almohades, ampliaron y fortificaron las antiguas defensas emirales, convirtiendo a Alcaudete de este tiempo, en una próspera medina surgida en torno a su castillo.

 

El gran geógrafo Al-Idrisi (1099-1165) escribiría: “es un fuerte considerable, construido al pie de una montaña que mira al Occidente y donde hay un mercado muy frecuentado“.

 

Desde que la fortaleza fuese controlada por Abderamán III, cambiaría varias veces de manos entre castellanos y andalusíes. Alfonso VI, la conquistaría por primera vez en el año 1085, en el año 1246 tiene lugar otra conquista parte de los ejércitos cristianos del rey Fernando III el santo, quien lo cedió al rey moro de Baeza y más tarde a la orden de Calatrava y a su maestre, Don Fernando Ordóñez.

En el año 1300 el sultán Muhammed II Al-Faqih reconquista el castillo de Alcaudete, poniendo fin al señorío de la orden de Calatrava sobre la villa.

En el año 1312, los musulmanes de Alcaudete capitularon tras 3 meses de sitió del infante Don Pedro, hermano del rey Fernando IV, pasando a manos realengas, comenzando uno años de esplendor, concediendo a la villa por parte del rey Alfonso XI, en el año 1328 privilegios del fuero de Córdoba.

En el año 1351, Pedro I, lo devuelve a la orden de Calatrava, quienes lo fortalecieron las estructuras defensivas y diseñaron y construyeron la estructura medieval que se conserva del castillo a día de hoy.

En el año 1408 Muhammad VII lanza una última gran algarada contra la villa, logrando conquistar la población, pero las tropas del castillo, mandadas por don Martín Alonso de Montemayor, resistieron heroicamente hasta que el 18 de Febrero el sultán se rinde y se retira.

A partir de entonces, Alcaudete y otros pueblos fronterizos se convierten en lugar de entrada de las tropas castellanas en territorio nazarí. Queda anotada la presencia de los reyes católicos por estas tierras en torno al año 1490, cuando pasan y se detienen en Alcaudete en varias ocasiones.

A finales del siglo XIV, instalada la dinastía de los Trastámara, la Villa se enajenó a la corona y pasó a manos de un particular como señorío, una de las ramas de los Fernández de Córdoba, la de Montemayor. En el siglo XV Alcaudete se transformó en plataforma y enclave de tropas. Al terminar la guerra de Granada, en la primera mitad del siglo XVI, la vida de la Villa cambió, se le concedió el título de conde al sexto señor de la Villa. Fue la época de mayor esplendor, auspiciada por la prosperidad económica en el cultivo de cereales y la ganadería, a lo que se sumaba el ser paso obligado en el camino entre el reino de Granada y Castilla.

 

El castillo tiene una estructura compleja, con una planta irregular conformando un polígono de 5 lados, levantado a base de mampostería, tanto sus murallas, como sus torres, aunque presenta cantería en esquinas y vanos. La fortaleza se compone de 7 torres, 6 jalonando el muro externo y 1 (la del homenaje), exenta en el centro del conjunto, muralla, Barbacana, torre del homenaje y 2 aljibes.

-Para el acceso al castillo, los calatravos plantearon la nueva puerta de acceso al castillo en el lienzo Norte. Teniendo en cuenta que el sendero de ascenso al castillo parte de la explanada de Santa María, es necesario recorrer un gran trecho de la barbacana para llegar a la puerta, lo que da gran ventaja a la guarnición defensora. La puerta está defendida por 2 torres de planta cuadrada con sus esquinas externas redondeadas. Existe otro acceso por una pequeña poterna o puerta falsa en el lado Sureste. Una vez pasada la puerta principal, se accede a un pasillo-foso encajado entre la propia muralla del castillo y un lienzo que protege el área central del recinto, ligeramente sobre elevada en el promontorio rocoso de la cima del cerro.

-La muralla, se trata del recinto más externo. Construida en época almohade (segunda mitad del siglo XII), su objetivo era proteger a la población que se desarrolló a media ladera. Paralelamente se construye un alcázar en la cumbre sobre la antigua fortificación omeya. La muralla sufrirá modificaciones posteriores, especialmente en la segunda mitad del siglo XIII, cuando los calatravos forren de mampostería algunos tramos y torres. Quedan algunos restos de lienzos, 3 torreones y 1 portillo.

-La barbacana, en realidad se trata de los restos del alcázar almohade construido en la segunda mitad del siglo XII en la cima del cerro. Tiene planta poligonal y se adapta perfectamente a la orografía del terreno. Es una obra de mampostería. El recinto está jalonado de torres (de planta cuadrada y macizas) y bestorres, en cuyas esquinas se emplean sillares regulares de piedra arenisca, también visibles en los ángulos de la muralla. Protegidas por estas estructuras, existieron 3 puertas, una al Este, la principal (hoy desaparecida) y a la que se accedía desde la ciudad, la puerta Norte, secundaria, de la que únicamente queda una jamba en uno de sus lados y a la que se accedería sólo a pie desde la Puerta de Santa Ana de la muralla externa y una poterna o puerta falsa en el lienzo Oeste, estrecha, de uso discreto seguramente por la guarnición.

-El castillo tiene 2 aljibes. A la entrada del castillo a la derecha, muy cerca de la puerta principal se levanta un edificio (cuerpo de guardia) dividido en 2 niveles. En el inferior se halla 1 aljibe. Tiene planta cuadrada. Se accede a él por un vano con arco de medio punto y está cubierto con una interesante bóveda vaída en ladrillo. Dicha bóveda sostiene gran parte del segundo nivel, una sala de planta rectangular utilizada como cuerpo de guardia con salida directa al adarve.

-El otro aljibe es de mayores dimensiones y se encuentra junto a las caballerizas. Tiene planta rectangular y está cubierto por bóveda de cañón en ladrillo. El acceso original, en forma de pozo, se encuentra realmente en el techo, en un extremo de la bóveda. El sistema de captación de agua en este aljibe se hacía a través de la cubierta del refectorio.

-Las caballerizas y el refectorio, se encuentran en un mismo edificio de planta rectangular y grandes dimensiones, adosado al lienzo Sur del castillo. En la planta baja se hallan las caballerizas, sala alargada cubierta con bóveda de cañón y con 5 aspilleras en el muro lateral que aportan luz y ventilación. Disponía la sala de un banco corrido, posiblemente para el asiento de los comensales pues su función era la de refectorio (comedor). A través de una pequeña puerta se comunicaba con el adarve del lienzo Sur.

-La torre del homenaje, es el elemento más importante de la fortificación, está ubicada en el centro del castillo, levantada en el espolón más elevado del terreno. Su perfil es piramidal, su base rectangular y se estructura en 3 pisos.

*La planta baja tenía un uso de almacén, aunque también se ha constatado su utilización como aljibe, contenía grandes tinajas para recoger y almacenar el agua de la lluvia que se filtraba por su bóveda y se canalizaba a través de un conducto de cerámica. El acceso se hace en realidad por el techo, a través de una trampilla situada en la bóveda de cañón que cubre la estancia.

*En la primera planta se encuentra la puerta de acceso al interior de la torre que había que alcanzar a través de una angosta escalera exterior (hoy desaparecida) al estar situada en alto. La estancia se cubre con bóveda de cañón en ladrillo. Se comunica con la segunda planta a través de una escalera de ladrillo sobre triple arco de medio punto, que es una reconstrucción de la original que debió tener un aspecto similar. Se aprecia también el arranque de lo que fue una escalera de caracol en el ángulo noroeste de la sala, posiblemente del siglo XVI y que vino a sustituir a aquélla otra medieval.

*La segunda estancia está iluminada por aspilleras laterales, está cubierta con bóveda de cañón en ladrillo, estaba destinada a residencia del comendador. Aquí se aprecian 4 grandes miradores, uno a cada lado de la torre, compuestos por vanos geminados con arcos de herradura. Desde esta segunda planta se accede por último a la azotea por una escalera similar a la del primer piso.

*La tercera estancia es la terraza a la que se accede, a través de una escalera de ladrillo soportada sobre arcos de medio punto.

Contaba para su defensa 6 torres, 3 cuadradas y 3 circulares, macizas en la parte baja y cubiertas por bóveda en la superior, con ventanas saeteras para la luz y para la defensa.

-Los restos del Palacio de Los Condes de Alcaudete. En el siglo XVI se construyeron nuevas habitaciones en la terraza superior del castillo, junto a los lados Este y Sur de la torre del homenaje y el muro Norte del refectorio. Se trata de las dependencias palaciegas de los flamantes condes de Alcaudete que, tras la nueva distinción concedida por Carlos I en 1529 realizan obras en el interior del castillo. Después del IV Conde de Alcaudete, el palacio es abandonado como vivienda. En el siglo XVII fue utilizado como hospital, hasta que el terremoto de Lisboa de 1755 causa importantes daños en su estructura y es definitivamente abandonado. De aquél palacio hoy sólo restos de muro y de pavimento, como el del patio porticado que articulaba las estancias del palacio en donde aún son visibles 2 fustes de columna seccionados.

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