Alcázar de los Reyes Cristianos

Alcázar de los Reyes Cristianos, Córdoba

Tipología:

Icono_Alcazar
Nombre del Castillo:
Alcázar de los Reyes Cristianos
Población:
Córdoba
Provincia:
Córdoba
Estado:
Buen estado
Datos de Interés:
El actual Alcázar fue levantado sobre los restos de lo que fueron la aduana y las residencias del gobernador y del cuestor de la Córdoba romana. En esta época romana tuvo el carácter de fortaleza, beneficiado por su privilegiada ubicación a orillas del río Guadalquivir, y en el periodo de la presencia musulmana formó parte del conjunto de edificios que constituían el alcázar omeya.

Durante los siglos de la monarquía visigoda, el edificio apenas sufriría modificaciones, sin embargo, tras la conquista árabe y el establecimiento de la capital emiral en Córdoba, el solar fue aprovechado para erigir el llamado Palacio Omeya, que en origen extendería sus terrenos desde la Mezquita aljama hasta la misma judería.

Tras sucesivas reformas y adaptaciones a los usos de cada momento acometidas por los emires Abderramán I, Alhakén I y Abderramán II, el Palacio Omeya pasaría a un segundo plano con la llegada al poder del califa Abderramán III, quien centraría su empresa en la construcción de la ciudad palatina de Medina Azahara.

Tras la conquista cristiana de Córdoba en 1236 en tiempos del rey Fernando III el Santo, el enorme solar del Palacio Omeya fue parcelado y repartido entre la propia corona, la mitra cordobesa con el fin de erigir el palacio episcopal, distintas familias nobiliarias y la Orden de Calatrava.

Alfonso X el Sabio comienza su restauración, completada durante el reinado de Alfonso XI. Tras una serie de adaptaciones sobre equipamientos anteriores, el Alcázar de los Reyes Cristianos tal y como lo conocemos hoy en día fue mandado construir entre los años 1328 y 1329 por el monarca castellano Alfonso XI con el fin de servir de residencia de la Familia Real durante sus estancias en Córdoba.

Durante casi 10 años, sirvió de corte provisional a los reyes, organizando desde aquí, la estrategia del asedio al reino de Granada y su posterior conquista. El Alcázar cordobés, además, fue escenario de numerosos episodios relevantes en el devenir histórico de la Castilla de finales del siglo XV, como por ejemplo de la primera audiencia de los monarcas con Cristóbal Colón previas a su primer viaje a las Américas, o el nacimiento en 1482, de una de sus hijas, la infanta María de Aragón, futura reina de Portugal.

Tras la Caída de Granada en 1492, los reyes católicos cedieron el Alcázar a la Iglesia con el fin de albergar la sede del tribunal del santo oficio (Inquisición), la cual permanecería allí instalada hasta su abolición en 1812. A partir de 1812 y hasta 1931 fue utilizada como cárcel y cuartel hasta su cesión en 1955 al Ayuntamiento de Córdoba, funcionando desde entonces además de cómo monumento visitable, como escenario para distintos actos oficiales o celebraciones.

 

El núcleo fortificado mandado construir por Alfonso X, el Sabio, tras la reconquista, a base de mampostería, sillería, ladrillo, con una estructura simple, presenta una planta casi cuadrangular de unos 66 x 62 metros definido por una potente muralla almenada aparejada a soga y tizón y con torres angulares.

El Alcázar forma un recinto casi cuadrado con sus vértices protegidos por 4 torres que perfilan los ángulos y que se comunican entre sí por adarves protegidos por almenas o prismas de sillares de piedra y vanos intermedios:

-La torre de Los Leones, levantada en su ángulo noroccidental, es el acceso principal al campo Santo de los Mártires. Se trata de una torre de planta cuadrangular, abovedada mediante soluciones góticas de crucería nervada sobre columnas angulares y dividida en 2 pisos, el inferior a modo de salón de recepción, y el superior, conocido como la capilla de San Eustaquio, que serviría como capilla privada de los reyes. En sus 4 caras exteriores se remata con terrazas y almenas. La torre debe su nombre a una de las gárgolas que conserva en el piso superior.

-La torre del Homenaje, situada en el ángulo noreste, esta torre también es conocida como del Reloj. La torre es de planta octogonal, cuenta en su interior con un salón noble abovedado en crucería probablemente inspirada en las existentes en la contigua torre de Los Leones. En el piso superior está la estancia principal o salón de recibo, que presenta bóveda con nervios que descansan sobre capiteles labrados con motivos vegetales de influencia francesa. Coronada con almenas rematadas en prismas como las del resto del edificio, junto a ella se ubica una pequeña torre más elevada, con balcones y tejado a cuatro aguas, donde los condenados a muerte por la Inquisición eran ahorcados ante el pueblo. Bajo ella se encuentra el aljibe o cisterna que suministraba el agua a los baños reales.

Estos baños reales son una de las estancias más interesantes del Real Alcázar y que son conocidos, como los Baños de Doña Leonor, están dispuestos junto al lienzo norte y mandados levantar por el rey Alfonso XI para su favorita Leonor Núñez de Guzmán.

Inspirados en el modelo de baños árabes que tan frecuentes serían en la Córdoba islámica, fueron construidos y decorados en estilo mudéjar por el cantero Mohamad y su yerno carpintero Yuçaff. Constan de un vestuario desde el que se accede a los 3 ambientes termales: frío, templado y caliente, alimentados todos ellos por un aljibe anexo a un horno situado bajo la Torre del Homenaje.

En el piso superior, justo sobre los Baños de Doña Leonor se despliega la Sala de los Mosaicos.

Salón de los Mosaicos: Esta es una estancia profundamente remodelada en estilo dieciochesco que alberga una magnífica colección de mosaicos romanos descubiertos en el subsuelo de la Corredera. Bajo esta estancia se encuentran los baños, de inspiración árabe, divididos en 3 salas abovedadas con tragaluces estrellados. Éstas se comunican con la caldera situada bajo la torre del homenaje.

Junto a esta sala de mosaicos se expone un soberbio sarcófago romano esculpido en una sola pieza, perteneciente al siglo III d.C (hallado en 1958 en la Huerta de San Rafael del Brillante de Córdoba). Se trata de un jurista potentado y de su mujer -ambos acompañados por consejeros- retratados ante las puertas semi abiertas del Hades o lugar de ultratumba.

-La torre de La Inquisición, también es conocida como de los Jardines, es de planta circular, está situada al suroeste y es posterior a las anteriores. Fue remontada en tiempos de Enrique V y así llamada porque durante siglos albergó el archivo del Tribunal de la Inquisición. En el exterior presenta sillares a soga y tizón, coronándose con un cuerpo octogonal prismático de ladrillo. Interiormente tiene 3 plantas con estancias cubiertas con cúpulas de media naranja. Este torreón sirvió de archivo durante siglos. Parte de su interior alberga el patio Morisco, ejemplo de planta netamente musulmana de sección rectangular. Un zócalo de estuco, con dibujos de castillos y leones y lacerías árabes, recorría parte de sus muros.

-La torre de Las Palomas o torre de la Vela. De esta torre no queda más referencia que la que proporcionan antiguos grabados. Se accede por un pequeño patio hacia la zona de vestuario y en las 3 salas siguientes se suceden consecutivamente los procesos termales tradicionales de origen romano recogidos por los musulmanes: la sala fría, la templada y la de vapor y aguas calientes, junto a una zona contigua en la que estaban el horno y la caldera para el agua caliente, que transcurría por conductos de arcilla cocida a través del suelo y las paredes. Los muros son de duro tapial y se conserva parte del pavimento original con grandes losas de mármoles.

Esta monumental fortaleza contaba con 7 patios, siendo 2 de ellos los principales:

-A levante se abre el llamado patio de Las Mujeres, así conocido porque durante los tiempos en que el Alcázar fue utilizado como cárcel, acogía a las presas de sexo femenino. En él han aparecido numerosos restos de su pasado romano, visigodo e hispanomusulmán.

-Al otro lado de la pieza central y mucho mejor conservado, el nominado como patio Morisco cuenta con corredores porticados por 3 de sus lados con la única excepción del adosado a la muralla. De inspiración andalusí, cuenta con un surtidor central en torno al que se despliegan pequeños parterres y sendas albercas en sus costados norte y sur.

Por último, buena parte del encanto del Alcázar de los Reyes Cristianos lo aportan los preciosos jardines desplegados hoy en día al oeste del conjunto fortificado sobre lo que sería la primitiva huerta. Herederos del concepto de jardín islámico en el que el agua es un elemento indispensable, fue revitalizado en época de los Reyes Católicos, distribuyéndose actualmente en 3 sectores aterrazados por los que discurre, en torno a bucólicos estanques y surtidores, el llamado Paseo de los Reyes.

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