Torre de Ybargoen

Torre de Ybargoen

Tipología:

Icono_Torre

Nombre del Castillo:

Torre de Ybargoen

Población:

Gordexola

Provincia:

Vizcaya

Estado:

Buen estado

Datos de Interés:

La torre se alza en el barrio de El Pontón, a escasos metros del puente al que se debe esta denominación. A su lado discurría la calzada Artziniega-Sodupe, que hoy no es más que un sendero de uso local.

Los Ybargoen surgieron a principios del último tercio del siglo XV, cuando Ochoa López de Gordejuela-Palacio “partió aquel solar (de Gordejuela-Palacio) en dos partes con mucho Rigor” entre sus hijos Lope e Íñigo Sánchez. El primero permaneció en el asentamiento familiar y el segundo pobló en Ybargoen. Desde entonces este linaje fue uno de los protagonistas de las guerras de bandos -facciones nobiliarias y gamboíno en Gordexola y los municipios inmediatos, llegando a capitanear a los “gordojanos”, variante local de los gamboínos.

Pero pese a la importancia de la familia, carecemos de noticias documentales sobre su torre. Así que serán los aspectos formales los que nos permitan acercarnos a su biografía, que en lo fundamental parece resumirse en tres momentos: su reconstrucción en torno a 1500 de la torre que hubo durante los siglos XIV y XV no queda nada, la reforma del siglo XVII, a juzgar por los vanos y trabajos de forja, por la que se transformaron sus tres pisos en cuatro y se abrieron nuevos vanos y se cegaron otros y la reciente restauración efectuada por sus actuales propietarios.

Si habitualmente las torres son volúmenes marcadamente verticales, Ybargoen es aproximadamente cúbica: unos 10,5 x 12 metros de planta y 11 metros de altura. Esto es debido a que en Ybargoen falta el piso destinado a gran salón, usual en estas fortalezas.

Los muros son más delgados de lo habitual, no alcanzando el metro de espesor, ya que la menor altura del edificio exige menor potencia de las paredes. El material empleado es el habitual: muros de mampostería reforzados con sillares en las esquinas y recerco de los vanos.

Estos están bastante alterados como consecuencia de la reforma del XVII, pero aún se conservan algunos de los originales. Así, en el piso bajo, la cuadra, puede verse un acceso en arco apuntado en la cara derecha y algunos luceros aspillerados. La primera planta era la residencial. A ella se llegaría a través de un patín o escalera exterior de piedra, hoy perdido.

La entrada es en arco apuntado, y sobre ella se situaba un escudo en la última restauración se ha puesto allí un nuevo blasón. En la cara derecha hubo también una ventanita geminada, doble, de arcos apuntados y rematada por dos escudos, pero la reforma del siglo XVII le afectó seriamente: al abrir una nueva ventana se rompió la anterior, de la que hoy sólo se conserva la mitad y uno sólo de los escudos.

Había también en este piso varias aspilleras, que podrían ser de carácter defensivo o, más sencillamente, de iluminación. La exagerada altura de esta planta, que obligó a abrir algunos luceros en su parte más alta, permitió durante las reformas del XVII encajar un piso entre el residencial y el camarote. De esta forma las tres alturas originales se transformaron en cuatro. Y esto obligó la apertura de nuevas ventanas para la nueva planta, transformando por completo la imagen del edificio.

Por encima de estos dos niveles residenciales estaba, el camarote, un espacio bastante peculiar: esta, se abre al exterior a fin de que pueda circular el aire, necesario para el secado y conservación de los productos agropecuarios, pero no lo hace mediante ventanas o lucerillos, sino mediante un almenado.

Como en otras torres tardías y ya alejadas en el tiempo de las guerras de bandos, en Ybargoen se ha tratado de crear una ficción de capacidad militar, sin duda buscando ennoblecer la casa con unas almenas de remate piramidal, algunas de ellas perforadas por pequeñas aspilleras.

En cuanto a la estructura interior del edificio, había sido totalmente alterada en el siglo XVII, y de nuevo se ha modificado con motivo de la reciente reforma. La torre remata en una cubierta a cuatro vertientes, lógicamente también reciente. En origen la vertiente delantera era más larga que las restantes, dando lugar a un tejadillo que avanzaba sobre la fachada y estaba sostenido en unos jabalcones, que a su vez apeaban en las ménsulas que aún pueden verse en la cara principal.

Este vuelo servía para proteger esa cara delantera de las inclemencias climatológicas, y al mismo tiempo pretendía dar empaque a la casa, lo mismo que el falso almenado.

Visitable:

No

Enlaces Relacionados: