Sacro convento y Castillo de Calatrava la Nueva

CALZADA DE CALATRAVA II

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Sacro convento y Castillo de Calatrava la Nueva

Población:

Aldea del Rey

Provincia:

Ciudad Real

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

Tanto el castillo como la iglesia de Calatrava la Nueva se levantaron en el mismo lugar en donde se erigía el castillo de Dueñas.

El castillo de Calatrava la Nueva, está encaramado sobre un alto cerro, domina los llanos Campos de Calatrava. Éste fue el lugar elegido por los monjes guerreros de la Orden de Calatrava como avanzadilla para la conquista de Andalucía tras la victoria de las Navas de Tolosa. El convento de Calatrava la Nueva se sitúa junto al castillo.

El recinto fue la sede de la Orden de Calatrava hasta el año 1802, cuando ésta se trasladó a Almagro. En esa fecha los monjes desmantelaron el convento para llevarse todo aquello que pudiera tener algún valor, y el edificio quedó abandonado hasta las primeras décadas del siglo XX, a pesar de que en el año 1854 fue declarado Monumento Histórico Nacional.

El conjunto monumental está formado por tres recintos amurallados, estas murallas están realizadas con grandes piedras de cuarcita y argamasa de cal y arena siguiendo el trazado natural de los afloramientos de cuarcita. Las murallas albergan un castillo, la iglesia, el convento, la hospedería, y diversas dependencias destinadas al cementerio, las cuadras, la huerta y los talleres de los artesanos. Todo ello ocupa un perímetro de unos 46.000 metros cuadrados. La construcción del sacro convento y castillo de Calatrava la Nueva fue una de las consecuencias de la victoria en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), cuando los cristianos ganaron todo el territorio comprendido entre el Tajo y Sierra Morena.

El recinto que tenía más de 45.000 m se comenzó a construir en el año 1213, aunque la iglesia y el convento son un poco posteriores. Una vez terminado, la sede central de la Orden se trasladó desde Calatrava la Vieja (Carrión de Calatrava), que se encuentra más al norte.

En el siglo XIV el conjunto poco a poco fue perdiendo el carácter defensivo y de control del territorio para el que había nacido, por lo que los frailes calatravos ocuparon todo el recinto, manteniendo el conjunto con una función exclusivamente religiosa hasta el año 1802.

Tras atravesar la Puerta de los Palos o de los Arcos accedemos a la llamada Puerta de Hierro, con dos saeteras alargadas en la parte superior por donde correrían las cadenas de elevación de la puerta.

Inmediatamente pasamos a una estancia abovedada o vestíbulo. Es un amplio espacio con bóveda de medio cañón de mampostería irregular de piedra cuarcita, donde se recibía a los visitantes a Calatrava. Este vestíbulo se abre a la derecha al interior del complejo, concretamente al conocido como Patio del Convento o Patio Principal, donde se encuentra actualmente la taquilla.

Esta zona era la empleada por el personal auxiliar para sus trabajos artesanales y de mantenimiento, como la fragua, molino, horno, almacenes, etc. Muchas de estas dependencias son ya del siglo XVII con bóvedas y arcos de ladrillos.

Junto al costado oeste de la muralla, en la calle que se dirige a la fachada de la iglesia hay una estancia interesante con un letrero que indica “Horno” que fue su función a partir del siglo XVI, pero se sabe que en la Edad Media fue la vivienda de los citados artesanos. Se accede a través de una puerta apuntada de dovelas rojizas, abertura que fue agrandad posteriormente. El habitáculo es rectangular, en sentido norte sur y completamente abovedado. Al norte habría una chimenea y todavía se conserva largos poyetes que servían de asientos y camas.

Al suroeste de la iglesia hay un amplio espacio rectangular que tenía como función ser el cementerio de la Orden. Su nombre es el del Campo de los Mártires, nombre adoptado por haberse enterrado aquí los caballeros muertos en la derrota de Alarcos y la pérdida de Calatrava la Vieja. En este solar hay una capilla conocida como de Nuestra Señora de los Mártires.

 

La iglesia.

Es el edificio más destacado de todo el conjunto. Tiene una planta basilical sin crucero, de tres naves con cuatro tramos, la central más ancha y más alta, y se rematan con tres ábsides. Los laterales presentan una forma semicircular, y tienen dos tramos rectos, mientras que el central, presenta una forma poligonal.

El ladrillo, empleado con mucha frecuencia en este edificio es, junto al yeso, uno de los materiales principales de la arquitectura mudéjar, heredera en este aspecto de la hispanomusulmana.

 

El claustro.

El claustro se encontraba situado al sur de la iglesia, y a él se abrían las principales dependencias monásticas.

 

La sala capitular.

Situada en el constado oriental del claustro, originalmente se accedía desde allí por medio de una puerta de ladrillo. Posteriormente se cegó esta entrada, abriéndose el acceso actual que lo comunica con el parlatorio. Se trata de una sala muy modificada, que en la actualidad se presenta con una planta cuadrangular. Parece que se encontraba cubierta por una gran armadura de madera policromada. En los muros había gradas de madera que permitían la celebración de las reuniones de los caballeros de la Orden y el Gran Maestre.

 

El parlatorio.

Es un espacio comunicado con el claustro, que permite el acceso a la sala capitular. Es la parte más antigua de esta zona del monasterio, y estaba reservado a los monjes que llevaban más de cuatro años en la orden. Tenía gradas a ambos lados, y se cubría con una armadura policromada.

 

El refectorio.

Se sitúa en la panda meridional del claustro. Tiene una planta rectangular. Fue modificado en la época de los Reyes Católicos, cuando se policromaron las vigas del techo, se decoraron con yeserías los vanos de las ventanas y las puertas, y se realizaron algunos añadidos. En un extremo, sobre una grada, se encontraban las mesas de los superiores, mientras que el resto de monjes se distribuían en grandes tableros a lo largo de todo el espacio. En un lateral se encontraba la ventana que comunicaba el refectorio con la cocina y las despensas, también situadas en el costado sur.

 

El castillo.

Tiene una planta rectangular, con siete torres cuadrangulares y dos pentagonales.

Lo más destacado de este espacio es el gran patio de armas, al que se abren las habitaciones del Gran Maestre, bajo las cuales hay un aljibe destinado al abastecimiento de agua del recinto.

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