Castillo Palacio de Zuheros

ZUHEROS II

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo Palacio de Zuheros

Población:

Zuheros

Provincia:

Córdoba

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

Se trata de un castillo de origen musulmán que fue reformado a finales del siglo XVI (1576), dándole un aspecto palaciego renacentista, obra de Hernán Ruiz. La ausencia de sus señores le hizo caer al castillo en un estado de abandono. En el siglo XVIII se convirtió en cantera y punto de aprovisionamiento de materiales para la construcción de las nuevas casas que el crecimiento poblacional demandaba.

La construcción del castillo aprovecha los propios accidentes del peñasco sobre el que se asienta, haciendo la fortaleza inexpugnable por sus flancos norte y oeste, mientras sus caras sur y este que contornean la plaza de la villa, permiten un fácil acceso.

Antiguamente tenía el nombre de Sujayra el cual es el motivo del nombre actual del pueblo Zuheros. Fue reconquistado por el rey Fernando III el Santo.

La construcción medieval es de mampostería enripiada con refuerzo de cantería en las esquinas, muy homogénea, a excepción del sector de acceso, que presenta un cambio no contemporáneo al resto de la obra y que bien pudiera corresponder a una remodelación posterior a la mitad del siglo XIV.

La puerta no está a la altura de la rasante exterior sino en alto, por lo que en su día hubo que recurrir a un patín de acceso. La entrada, que estaba protegida por una puerta de hierro hasta el siglo XVIII, conserva aún los encastres de varias ménsulas correspondientes a una defensa vertical o ladronera, disposición que posiblemente se repetiría en una de las esquinas exteriores. Ramírez de Arellano describe la existencia de un segundo acceso, una poterna a los pies de la peña, que comunicaría con el interior de la fortificación mediante una escalera tallada en la roca.

La entrada enlaza con un empinado camino en recodo dominado por la torre del homenaje, que se levanta a la izquierda, que nos deja en una superficie interior explanada, en la que encontramos los restos de un aljibe y de una estancia rectangular, originariamente de dos plantas, que serviría como espacio poli funcional en un principio (refectorio, dormitorio, almacén,…) que se iría adaptando en su uso a las nuevas necesidades de la fortificación. La torre del homenaje es también de reducidas dimensiones, tiene una estancia cubierta con una bóveda vaída que enlaza con la azotea.

Los restos del palacio del siglo XVI se separan hacia el lado oeste, destacando por su perfecta fábrica de sillería. De esta época es igualmente la puerta principal, ocupando y cerrando un hueco de puerta musulmana, ubicada frente a la parroquia, que ofrece esquema adintelado con dovelas marcadas y pilastras acanaladas. A ella se llega por una escalinata pegada al peñasco. Del castillo, parte un lienzo murado jalonado de varias torres de las que una (La Torre) se ha conservado en relativo buen estado, incluso con parte de su merlatura* original (Merlón: Es un elemento arquitectónico típico de la arquitectura militar medieval. Se trata de cada uno de los salientes verticales y rectangulares dispuestos a intervalos regulares que coronan los muros perimetrales de castillos, torres defensivas, etc.).

Quedan restos más o menos evidentes de alguna otra, elementos suficientes que muestran un sistema edilicio similar al que presenta el castillo.

En el sector de La Torrecilla, con parte de la muralla descostrada por la erosión natural, y donde se muestra el migajón de la misma, se conservan las huellas de las tablas empleadas, bien en el sistema de andamiaje, o bien en la puesta en obra de la construcción, que pudo recurrir al encofrado de la mampostería. La iglesia, cuyos restos se conservaron hasta el siglo XVIII, se edificó adosada intramuros a esta cerca, vinculándose a la advocación de Santa María.

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