Castillo Palacio de Tiebas

TIEBAS I

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo Palacio de Tiebas

Población:

Tiebas

Provincia:

Navarra

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

El castillo-palacio de Tiebas es una construcción gótica que se levantó por orden de Teobaldo II de Champaña, Rey de Navarra (1253-1270), durante el S.XIII (1250 aprox.).

En 1264 concedió a sus habitantes el Fuero de francos de Estella, siendo así, hombres libres.

Al parecer el nombre de Tiebas se bebe a los monarcas de la casa de Champaña que partieron a las Cruzadas y pudieron coger el nombre de la Tebas griega o egipcia para nombrar a esta localidad.

La construcción de este castillo-palacio es debida a que con la muerte del Rey Sancho VII el Fuerte en el año 1234, comenzó la etapa de Reyes en Navarra de la dinastía francesa (Teobaldo II fue uno de estos nuevos reyes).

Para la construcción del castillo-palacio, Teobaldo II se hizo traer de Francia los materiales para construirlo, además de los artesanos y artistas encargados de levantar el castillo de Tiebas. Así pues, el castillo se construyó a modo de los châteaux franceses.

En este castillo residieron, además de Teobaldo II, Enrique I el Gordo y Carlos II el Malo.

Durante el S.XIV obtuvo la categoría de Buena Villa con asiento en Cortes y tenía, además, el cargo de preboste encargado de la persecución de malhechores. En 1280 su cárcel contenía a 26 “inquilinos” procedentes de la Guerra de la Navarrería, encarcelados por el gobernador Beaumarchais después de conquistar y arrasar La Navarrería en 1276.

En el 1321 el castillo se reformó como Archivo Real, depósito de la Cámara de Comptos, custodia del tesoro y prisión.

En 1378, tras el ataque de las tropas castellanas del capitán Pedro Manrique al castillo y la destrucción de este, se acusó al gobernador de cobardía. Los castellanos talaron los frutales y robaron el ganado de la población por lo que Carlos II les eximió de la mitad de las pechas. Durante este ataque se produjo un incendio muy grave pues en él ardió una parte del Archivo Real.

El castillo se reconstruyó y en el año 1445, Juan II de Aragón, Rey de Navarra lo donó a Juan de Beaumont que era prior en Navarra de la Orden de San Juan de Jerusalén.

En 1494 el castillo estaba en poder de Luis de Beaumont. En esas fechas se libra la guerra civil entre agramonteses (partidarios de los reyes navarros) y beamonteses (partidarios y aliados de los reyes castellanos). Es entonces cuando el Rey Juan de Albret ataca el castillo y se apodera de la fortaleza. Pero esto cambió con la conquista de los reyes castellanos del Reino de Navarra en 1512.

Durante esta guerra, tras conquistar Pamplona, el ejército castellano fortificó el conjunto para defenderse del ataque de Juan de Labrit. En noviembre de ese año fue cercado, atacado y tomado por las tropas castellanas. El castillo de Tiebas se consideró de gran interés para la defensa de Pamplona.

Sin embargo, en 1521, las tropas de Enrique de Albret recuperaron el Reino de Navarra y el castillo sirvió como cuartel general a las tropas franco-navarras durante las operaciones militares que concluyeron en el desastre de la Batalla de Noain el 30 de junio de 1521.

Así pues, pese a lo que se cree, este castillo se libró de la destrucción que otros sufrieron a manos del cardenal Cisneros. El conjunto siguió en manos de los Beaumont y de ahí pasó a la Casa de Alba tras el matrimonio en 1564 de Brianda, hija de Luis de Beaumont, 4º conde de Lerín, con Diego de Toledo, hijo del duque de Alba. Parece ser que en el año 1560 se produjo una conspiración entre sus muros, descubierta por los castellanos,  a favor de Antonio de Borbón, Rey de Navarra y duque de Vendôme siendo alcaide Juan de Acedo.

En 1656 se abre un proceso entre el Condestable de Navarra, propietario del castillo-palacio, Fernando Álvarez de Toledo y el vecino de Tiebas Juanes de Eleta donde se acusaba a este último de haberse llevado piedras del castillo para fabricar sus casas.

El castillo-palacio se trata de una mole de planta rectangular, con dos pisos organizados en torno a un patio central.  Sus murallas son de sillarejo y sillar.

Al  entrar por lo que debió ser la puerta de entrada que mira hacia la sierra de Alaiz, se entra hacia el gran patio central que distribuía las estancias a su alrededor. Desde aquí se aprecian escaleras que llevarían al segundo piso y otras que bajan a la bodega, que es la parte mejor conservada. Sus grandes salas poseían chimeneas y grandes ventanas con tracería gótica.

Se puede apreciar lo que debió ser una hermosa sala, la habitación norte y las decoraciones con suelos de baldosas de colores (crema, rojo y verde) y su techumbre de teja barnizada en verde, amarillo y marrón, además de una fuente en el centro del patio ornamentando el lugar, verdes jardines alrededor.

Quedan restos de contrafuertes, canes dispuestos en hilera y las bodegas cubiertas con bóveda de cañón.

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