Castillo de Sant Pere

AGER VI

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Sant Pere

Población:

Àger

Provincia:

Lleida

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

Àger fue conquistado a los sarracenos entre el 1030 y 1040 por Arnau Mir de Tost, hijo de Miró, señor de Tost. Pueblo abandonado del municipio de Ribera d’Urgellet, con restos del castillo de los señores de Tost. Arnau Mir llevó a cabo varias campañas contra los musulmanes y fundó la casa vizcondal de Àger.

El castillo de Àger es mencionado desde el 1034, cuando ya estaba en poder de Arnau Mir. Los sarracenos volvieron a tomar el castillo en 1046 y el mismo Arnau Mir lo conquistó definitivamente en 1048 e hizo su residencia. Posiblemente sea de origen islámico, se conserva la base de una torre redonda de grandes dimensiones, ahora parcialmente ocupada por construcciones posteriores.

El mismo Arnau Mir fundó un monasterio en el castillo. Se ha dicho que quiso instaurar una comunidad benedictina, y que estaba en funcionamiento en 1037, bajo el abad Landfranc, pero no hay pruebas evidentes de ello.

En 1046 constan unos legados de éste a favor de Sant Pere de Àger, en 1048 ya se había establecido una comunidad de canónigos bajo la dirección de Ramón. Sant Lloreç de la Roca dependía de éste Lugar, y en 1064 pasó a depender también de ahí la canónica de Sant Miguel de Montmagastre. En 1066 se intenta unir este establecimiento con Cluny, sin éxito.

Arnau Mir efectuando importantes dotaciones a la canónica, y tuvo cuidado de mantenerla bajo su influencia. Consiguió unas bulas de los papas Nicolás II (1060) y Alejandro II (1063) sometiendo el lugar a Santa Sede. Privilegio según el cual la canónica queda sometida directamente al papa, evitando así la jurisdicción diocesana) y garantizando su participación e influencia en la elección de los abades. Al mismo tiempo, tanto él como sus descendientes se encargaron de dotarla económicamente, consiguiendo reunir un importante patrimonio.

En 1092 Sant Sadurní de Llordá pasó también a depender de este centro, el castillo de Llordá era también residencia de Arnau Mir. En 1111, la comunidad dejó la regla aquisgranense para adoptar la de San Agustín. La canónica consiguió mantenerse independiente del obispado de Urgell, que intentaba ponerla bajo su control. Santa María de Castelló de Farfaya también pasó en esa época a ser una dependencia de Àger.

En 1187, una bula papal la unió a la diócesis de Lleida, con la oposición de los abades, incluso uno de ellos fue excomulgado el 1197. Esto generó el enfrentamiento con la comunidad y una relajación de las costumbres, de manera que fue enviado el abad de Santes Creus, san Bernardo Calbó, que en 1233 reformó el centro. No se logró reconducir la situación. La riqueza de la comunidad, se evidenció con nuevas construcciones, pero la observancia había decaído.

En el siglo XV el lugar entró también en decadencia económica, motivada por el despoblamiento del territorio y como consecuencia, la caída de los ingresos. En 1433 entró en funcionamiento el régimen de abades comendatarios, desligados de la casa, ni residían en ella y a veces ni la visitaban.

En 1592 fue secularizada y se convirtió en colegiata, situación que se mantuvo hasta el 1874. El lugar fue bombardeado en la guerra de los Segadores (1645) y hacia el 1829 fue convertido en cuartel militar y bombardeado nuevamente en el marco de las guerras carlistas.

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