Castillo de Salobreña

SALOBREÑA

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Salobreña

Población:

Salobreña

Provincia:

Granada

Estado:

Buen estado

Datos de Interés:

Desde el siglo X las fuentes árabes nos informan de la existencia de una fortaleza en el lugar, pero nada cuentan acerca de sus dependencias. Durante diez siglos ha sido objeto de continuas y profundas transformaciones, de tal manera que un análisis evolutivo de él se topa con serias dificultades debido a su complejidad estructural. Su primitiva estructura castrense y su evolución hasta el siglo XV nos son desconocidas.

El castillo roquedo domina el pueblo de Salobreña, está ubicado en la cumbre del monte que domina la población. El castillo por su estratégica situación y su trascendencia en la historia de la villa, se erige como hito referencial por excelencia.

Su forma es de planta trapezoidal y está formado por tres recintos: uno interior de planta triangular, que se corresponde con la alcazaba o alcázar nazarí, jalonada por cuatro torres (la Torre del Homenaje, la Torre Nueva, la Torre del Polvorín y la Torre Vieja) y otros dos estrictamente defensivos construidos por los cristianos a finales del siglo XV. De ellos, uno defiende el frente este y sudeste, y otro el frente norte.

La alcazaba era el centro neurálgico militar y social de la fortaleza. Protegida por un lienzo de murallas con adarve, su patio  interior se conservan dos silos cuya utilidad en época musulmana era para el aprovisionamiento y almacenaje de grano.

Se convirtió en patio de armas en su época cristiana, alrededor del cual se distribuyen las torres.

La torre del homenaje era la más importante de la fortaleza, destinada seguramente a residencia del monarca y sus huéspedes, sobresaliendo del lienzo sobre el paisaje al  igual que hacen la Torre de Comares de la Alhambra. Disponía de habitaciones distribuidas en dos pisos, con ventanas hacia poniente, conservando en la fachada exterior un friso de arquillos entrelazados.

La torre vieja también estaba destinada al uso de los monarcas, disponiendo habitaciones hoy desaparecidas, estaba construida con bloques grandes de piedra, su mitad superior ha sido muy restaurada.

Desde el patio de armas se accede al recinto de la coracha* (Paño que saliendo de la fortificación nos da acceso protegido a un punto concreto que no está lejos de dicha fortificación. Lo más común es que se utilice para las aguadas, hasta en forma de U si la distancia permite encerrar por ejemplo un pozo. Tiene doble antepecho, pues puede ser atacada por ambos flancos.), donde destacan dos torres:

La torre del agua, construida por los nazaríes para proteger un pozo de agua que se encuentra en su interior y que estratégicamente era la más importante ya que se trataba del único suministro de agua de la fortaleza, procedente del manantial del Gambullón.

La torre de la coracha, construida posteriormente a la anterior y desde la cual se desarrolla el lienzo de muralla hacia la torre nueva (de época cristiana), cuya función era defender la torre del agua.  En la novela “El Perfume de Bergamota” a Yusuf III le tuvieron preso en esta torre, habilitada como castillo-palacio (como lo es la torre de la cautiva o la de las Infantas, en la Alhambra) al que se accedía por un pasadizo acodado hasta llegar a un pequeño patio de coloridos azulejos, porticado y rodeado por galerías de arcos peraltados sobre impostas de mocárabes* (elemento arquitectónico decorativo a base de prismas yuxtapuestas* (oraciones unidas sin nexos, solo por signos de puntuación, como en «Era tarde; nos fuimos».) y colgantes que parecen estalactitas sueltas o arracimadas) que daban paso a la sala principal con balcones que permitían contemplar la vega y el mar.

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