Castillo de Requesens

LA JUNQUERA(Cantallops)

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de Requesens
Población:
La Junquera (Cantallops)
Provincia:
Girona
Estado:
Buen estado
Datos de Interés:
El castillo de Requesens de época neomedieval se alza sobre una colina de la montaña más alta de la Albera, desde la cual se podía controlar el camino al cercano Puig Neulós

El establecimiento de la Marca Hispánica entre el Imperio carolingio y el al-Ándalus, en el siglo IX, dio lugar a que en la zona se construyesen diferentes castillos de frontera.

Este de Requesens es citado en el memorial de agravios (rancures) dirigido por el conde Ponce I de Ampurias a su primo, el conde Gausfredo II de Rosellón, y al hijo de éste, Guislaberto II (hacia 1040-1071), en el que el primero protestaba por la reciente (año 1050) construcción de este castillo («castrum de recoser») en tierras del conde, lo que provocó innumerables pleitos entre uno y otro.

Uno de estos enfrentamientos, conocido precisamente como «guerra de Requesens» (1047-1072), cuando el conde Ponce II de Ampurias, intranquilo, al ver como sus dominios quedaban aislados y rodeados por tierras de un solo señor, el conde de Barcelona, que se apoderó también del condado en 1172.

La señoría de Requesens fue finalmente reconocida en un convenio firmado entre los 2 condados en 1075, quedando en manos del nuevo señor del Rosellón, el conde-rey Alfonso II, quien renunció a los derechos que le correspondían sobre Requesens a favor del conde de Ampurias, que obtuvo así el dominio pleno.

Esta frágil solución provocó que los conflictos no se detuvieran y fue necesario renovar en sendos convenios en los años 1085 y en el año 1121.

A finales del siglo XII y durante el siglo XIII aparecen documentados diferentes individuos apellidados Requesens, que fueron, aparentemente, castellanos o señores del castillo por el conde de Ampurias.

El castillo volvió a sufrir asedio en el verano del, año 1285 por los franceses, pero no consiguieron tomarlo. Pero en 1288 fue fugazmente ocupado y saqueado por un ejército francés al servicio de Jaime II de Mallorca, que invadió el Ampurdán.

Pedro I de Ampurias (1325-1341) adquirió a los Castellnou la señoría del castillo de Requesens, completando así el dominio condal. Se mantuvo bajo dominio de los condes de Ampurias hasta la reversión del condado a la corona en 1402, al ser declarado nulo el testamento del último conde, Pedro II de Ampurias, a favor de su esposa Juana de Rocabertí y subsidiariamente, de su cuñado, el vizconde Jofre VI de Rocabertí. Sin embargo, este testamento fue invocado con éxito por el vizconde Dalmau VIII de Rocabertí para obtener de los nuevos reyes Trastámara algunos bienes en el territorio del antiguo condado de Ampurias, entre ellos el castillo de Requesens (1418), por donación de Alfonso el Magnánimo. Los vizcondes de Rocabertí mantendrían la posesión hasta finales del siglo XIX.

Entre 1893 y 1899 fue totalmente reconstruido por sus propietarios, los últimos condes de Peralada residentes en el territorio, Tomás de Rocabertí-Boixadors Dameto y de Verí y su hermana Juana-Adelaida, con la intención de convertirlo en residencia de verano y de acuerdo con los criterios neomedievales entonces en boga, tal como habían hecho hacer también en el castillo de Peralada.

Durante la Guerra Civil española fue expoliado y desapareció todo su mobiliario. Posteriormente fue utilizó como cuartel por las tropas españolas con el objetivo de evitar incursiones de los maquis. En este periodo de tiempo se reformó y amplió el castillo con la construcción de un hospital.

En este conjunto arquitectónico se han rodado 2 películas: El Perfume y El Caballero del Dragón.

 

Del castillo edificado en el siglo XI por el maestro de casas Alexandre Comalat, quedan muy pocos restos y están situados en la parte más alta de la fortificación, que en el siglo XIII, al construirse el nuevo recinto exterior, se conocía como fortaleza mayor o de arriba. Este maestro construyó el castillo con una estructura compleja y planta irregular, con piedra de granito.

El conjunto está compuesto por 3 recintos fortificados, con torres redondas y cuadradas (destacando la “torre vieja”), portales, almenas y matacanes de gran espectacularidad.

-En el recinto inferior destaca la amplia capilla, dedicada a la Virgen de la Providencia (pero antiguamente, a San Romano), en la que se reaprovecharon elementos románicos de otros edificios de la zona (los arcos de la portada de Santa María de Requesens) y de procedencia francesa (el tímpano y los relieves de sobre la puerta), las caballerizas y diferentes rejas de forja que imitan motivos de rejas medievales de la catedral de Barcelona. También hay algunos edificios de servicio, entre los cuales unas cocinas y lo que durante la última posguerra sirvió de hospital militar.

-El segundo recinto es más limitado, tiene una atractiva puerta fortificada.

-El recinto noble o superior incluye diferentes estancias (con el pavimento decorado con la roca heráldica de los Rocabertí, que se conserva en parte), la gran sala (actualmente cerrada), con una chimenea de piedra y unos ventanales con unos postigos que se ven de lejos, muy teatrales y característicos, y una torre atalaya redonda (también inaccesible), que es el punto más elevado del complejo. En este nivel aún se conserva la antigua puerta de acceso, convertida en ventana (Posteriormente se abrió otra puerta bastante estrecha en el nivel inferior).

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