Castillo de Peña Bermeja

BRIHUEGA IV

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Peña Bermeja

Población:

Brihuega

Provincia:

Guadalajara

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

El antiguo perímetro de murallas que rodeaban Brihuega junto con su castillo, forman una de las fortificaciones más complejas de la provincia de Guadalajara, al tiempo que, por su larga historia, de las que más alteradas han llegado hasta nosotros, como un puzle de difícil resolución. Por otro lado, se trata de un alcázar de origen musulmán, usado después por los arzobispos de Toledo con semejante finalidad, y con valores defensivos muy secundarios.

Situado al borde de un barranco sobre el valle del río Tajuña, recibe el nombre de Castillo de la Peña Bermeja, que actúa como formidable foso natural por todo el costado sur. De orígenes no documentados, se sabe que fue residencia veraniega de los reyes taifas de Toledo hasta 1085, en especial de Al-Mamún, quien lo donó a su huésped y refugiado don Alfonso, después rey de Castilla, y conquistador de Toledo. Este monarca donó Brihuega y su castillo a los arzobispos de la sede primada, quienes lo poseyeron hasta el siglo XVIII.

Los monarcas musulmanes tenían bien vigilada la llamada tierra de nadie en un lugar estratégico que comunicaba el norte con el sur de España, para que así los cristianos no lo tuvieran fácil a la hora de aproximarse a las tierras de Al-Andalus.

Bajo posesión arzobispal, los prelados amplían la fortaleza, ya que se quedan prendados de la abundante vegetación, caza, buen clima y tranquilidad que posee Brihuega, con lo cual deciden ampliarlo en el ala norte como palacio de descanso. En la parte baja se sitúan las antiguas caballerizas, interesante dependencia con una larga bóveda de cañón construida en sillería. Hoy utilizada como capilla de la Veracruz.

Justo encima tendríamos el piso noble, con grandes ventanales formando arcos y profundo capitel de trazas visigodas, ahí se situaba el salón principal de audiencia, donde el arzobispo recibía a cualquier persona importante que llegara a visitar Brihuega, y rematado al final con una preciosa capilla puramente gótica rodeada de todo un zócalo de pinturas mudéjares geométricas, una de las pocas que se pueden encontrar en España, que la hace sin duda la joya arquitectónica más importante que posee Brihuega.

Históricamente funcionó como palacio por cualquier arzobispo que quisiera venir a pasar aquí largas temporadas, unos más y otros menos, dependiendo del poder político y las distintas disputas que tuvieran. Fue visitado también por reyes en períodos más o menos largos como Alfonso VIII, Fernando III, Alfonso X…

Desgraciadamente  con la invasión napoleónica en 1808 los franceses asolan este territorio y lo primero que van a hacer es incendiar el palacio arzobispal, por lo tanto nos va a desparecer toda la decoración interior y el mobiliario que pudiera quedar que sumado a que en 1835 (con la desamortización de Mendizábal) los bienes de la Iglesia pasan al Estado se comienza a utilizar el castillo como cementerio, nos desaparecerá para siempre el cómo estaría configurado interiormente.

Es de acceso libre, la Oficina de Turismo de Brihuega organiza visitas guiadas. Más información en el teléfono 949 280 442 de viernes a domingo, y en el 949 340 030 de lunes a jueves.

Visitable:

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