Castillo de Malqueospese o de Aunqueospese

Castillo de Malqueospese, Mironcillo

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Malqueospese o de Aunqueospese

Población:

Mironcillo

Provincia:

Ávila

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

La fortaleza de Malqueospese se levanta en un lugar estratégico, sobre los peñascales de las primeras estribaciones de la Sierra de la Paramera.

Los primeros indicios de la existencia de un bastión defensivo en el lugar se remontan al siglo XI, cuando el avance de la Reconquista obliga a los señores de los reinos cristianos a establecer líneas de defensa con fortificaciones comunicadas visualmente.

El castillo roquero de Malqueospese, también es conocido como Aunqueospese, utilizando como prefijo el arcaismo manque y fue construido en las décadas de 1470 y 1480 por Pedro Dávila, cuando los Reyes Católicos consolidaron su poder en Castilla, otorgándole el título de conde del Risco.

En 1740 el castillo pasó a la casa de Medinaceli y en el siglo XX al común del pueblo de Sotalvo, municipio que se domina desde la fortaleza y que lo cedió a Mironcillo a cambio de unos prados y pastizales en el Valle.

Dentro de este castillo se labró, la leyenda del amor imposible de Álvar Dávila y Guiomar de Zúñiga, amores de un tiempo tal vez real, tal vez soñado.

Cuentan que de una ventana lo miraron unos ojos negros de mujer morena con una sonrisa en los labios. Y que Don Álvar concluyó sin corazón su marcha triunfal, ¡lo había perdido en una sonrisa! Nada menos que la hija del Corregidor, D. Diego de Zúñiga. Álvar, en un alarde, pediría su mano tras cometer todo tipo de desaguisados y atropellos por la ciudad y su tierra. Ella, como en todas estas historias, lo amaba como una posesa y no podía aceptar que su padre no sólo le negase el matrimonio con ella sino, que además lo desterrara.

El mozo se recluyó en su castillo de Sotalvo no sin antes soltar lo de “Mal que os pese la veré”.

Por las noches hacía hogueras en una torre del castillo para que su amada viera desde su palacio de Ávila cómo ardía en deseos por ella.

Las palomas cubrían la distancia con mensajes de fidelidad, amor cortés, … un día una de estas palomas heló la sangre de Álvar con la noticia de que iban a casarla con otro en la basílica de San Vicente. El joven Dávila salió al galope de su fortaleza el día de la boda con otros 4 ó 5 secuaces camino de Ávila con la idea de raptar a Guiomar y desposarla en la pequeña iglesia de Sotalvo y luego resistir hasta el fin, si los atacaban, tras los muros de Malqueospese.

Álvar fracasó en su empresa, regresó al castillo y recogió para siempre en sus piedras el eco de su dolor, marchando poco después al frente con sus mesnadas, donde buscó la muerte y la encontró “peleando como bueno”.

 

El castillo se construyó en planta irregular combinando grandes bloques de sillería, el sillarejo y la mampostería, distribuidos alternativamente en los 2 recintos que lo conforman.

El primer recinto defensivo es una barbacana que se traspasa por una puerta conopial coronada por el escudo de la familia Dávila bajo alfiz, abrazado por 2 potentes cubos, por donde se accede al recinto interior (de mayor altura)

El recinto interior cuenta con 3 torres salientes que protegen otras varias puertas y dominan el Albacar. Una de ellas, con arco apuntado, lleva un escudo con 2 cuarteles en los que campean 13 roeles y ajedrezado.

El patio de armas se encuentra en ruinas, con restos del cuerpo de guardia en alto y en bajo de la zona palacial donde se aprecia todavía que tuvo 3 alturas de habitaciones y dependencias con bóvedas, que una crujía tuvo arcos escarzanos, también subsisten algunos restos de las bodegas.

De la fortaleza también se distinguen, las caballerizas, la torre del homenaje, un ala que contenía salones y cocinas, …

Si bien también se distingue la presencia de un castillo anterior allá por los siglos XI y XII, ocupado por caballeros de Ávila, expulsados de la ciudad, que debió reformarse hasta tomar el aspecto actual del XV, que delatan sus troneras de ojo de cerradura invertida, las troneras-buzón y las airosas torrecillas colgadas del lienzo sobre ménsulas escalonadas.

Según la Crónica de la Población de Ávila, estos caballeros tuvieron en esta fortaleza, conocida entonces como castillo de Sotalvo, su centro de operaciones, desde donde dirigían violentas razzias contra Al Ándalus. Hubo de ser importante, pues se sabe que los musulmanes lo atacaron como réplica a las expediciones de castigo y saqueo que se mandaban desde esta fortaleza.

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