Castillo de La Yedra o de Las Cuatro Esquinas

CAZORLA

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de La Yedra o de Las Cuatro Esquinas

Población:

Cazorla

Provincia:

Jaén

Estado:

Deteriorado

Datos de Interés:

Al Castillo de la Yedra se puede acceder desde el centro del pueblo, cruzando la Plaza de Santa Ana, pasando entre las ruinas de la antigua Iglesia de Santa María y la Fuente de las Cadenas.

Su planta es irregular y responde no solo a la topografía del sitio sino también a sus continuadas transformaciones.

De oeste a este presenta las siguientes estructuras:

*La gran torre del homenaje con su patio de armas.

*Un recinto intermedio con estructuras de servicio, aljibe, almacén etc.

*Un recinto reducido que forma el complejo acceso a la fortaleza.

La albacara o recinto amurallado exterior, defendido por torres de planta rectangular y posiblemente con una puerta hacia el sur y un postigo hacia el noreste.

La disposición de estas estructuras está siguiendo el desnivel del terreno, por lo que la altura existente entre la zona más occidental y la oriental, es considerable.

Los orígenes del Castillo de la Yedra podrían ser musulmanes, posiblemente de época almohade (siglo XII), aunque de ellos apenas si podemos reconocer algunos muros de tapial y algunos elementos aislados.

Podemos pensar que se tratara de un “hims” o fortificación poco compleja para los musulmanes esparcidos por la zona y que, en época cristiana, al trasladar la capitalidad del adelantamiento a Cazorla, se retomara su total reestructuración. Las profundas transformaciones sufridas a lo largo de los siglos XIII, XIV y XV los cristianos terminaron de darle su configuración definitiva, lo que explica que en una buena parte de sus estancias interiores predomine el estilo gótico.

La torre es su elemento más representativo. Arquitectónicamente es de planta cuadrada con tres alturas y terraza. Bajo la planta primera, un posible aljibe que recogiera el agua de lluvia, abierto sobre la roca del cerro.

La construcción está realizada en piedra caliza y con una buena cantería, la toba solo es utilizada en lugares muy determinados. El modelo constructivo se basa en una cimentación sobre la roca, apoyándose la construcción sobre muros de gran grosor, que van disminuyendo conforme la edificación se eleva, así la última planta, tiene muros de casi un metro cincuenta menos de grosor que en su base.

Esto permite abrir ventanales, en este caso dobles (geminadas). Las cubiertas de estas estancias son diferentes en función del nivel o altura. En la planta primera es una bóveda de medio- cañón apuntada de excelente factura, dintelada o plana en la segunda y de una magnifica bóveda de crucería para la última.

La última planta es la más notable arquitectónicamente, con tres amplios ventanales con ventanas geminadas y unas columnillas decoradas toscamente, abiertas al norte, este y oeste. La bóveda es muy alta, de crucería y con cuatro nervios muy pronunciados.

Del resto de la construcción, destacaremos la entrada a la fortaleza, es en pendiente y zigzagueando hasta alcanzar el recinto intermedio. Por lo general en la fábrica o construcción de la fortaleza, hay elementos constructivos de influencia musulmana, al igual que en la resolución arquitectónica de algunos de los espacios, esto nos puede hacer pensar en la utilización de obreros y alarifes de origen musulmán. La utilización del ladrillo y el mortero, así como la solución de la puerta de acceso o del aljibe de la torre, nos hacen sospechar de esta presencia.

La albacara presenta una mayor libertad constructiva, utilizando todo tipo de materiales y con un trazado ajustado a la topografía del lugar. Las torres adosadas son irregulares en su planta e incluso se levantan simultáneamente que los muros, para cimentarse en parte sobre ellos. Del resto de muros que pudieron formas parte de un segundo recinto amurallado apenas si quedan restos, aunque hacia el camino de san Isicio, al oeste o en las laderas que caen hacia el camino de la ermita del Santo Ángel, permiten intuir una segunda línea que las uniera por la calle de la Luz.

Por su tipología arquitectónica y por algunos de los materiales encontrados, sus orígenes quizás pudieran ser musulmanes de época almohade, aunque el grueso de la obra, debe ser de un momento de finales del siglo XIII y con más certeza hacia el siglo XIV.

El Castillo de la Yedra, es sede del Museo de Artes y Costumbres Populares “Alto Guadalquivir”. Consta de dos partes muy diferenciadas: la Sección Histórica, ubicada en la Torre del Homenaje y la Sección de Artes y Costumbres que se encuentra en una edificación anexa.

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