Castillo de La Mota

ALCALÁ LA REAL I

Tipología:

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Nombre del Castillo:
Castillo de La Mota
Población:
Alcalá la Real
Provincia:
Jaén
Estado:
Ruinas
Datos de Interés:
La fortaleza de la Mota se alza majestuosa sobre la cumbre del Cerro de la Mota, de 1033 metros. Durante la época islámica las ventajas de este enclave por su valor estratégico al ser puerta entre el valle del Guadalquivir y la vega granadina, fueron aprovechadas al máximo, convirtiendo a Alcalá, en una importante ciudad fortificada de Al-Andalus, siendo esta circunstancia de la fabulosa elevación de La Mota, uno de los motivos por los que figura la llave, en el escudo de Alcalá la Real.

Según algunos autores, la atalaya-castillo se erigió a principios del s. VIII, por el mandatario granadino Badis Aben Habuz, como defensa frente a las correrías de las huestes de Baeza, que estaban asentadas en el cercano castillo de Locubín.

Sin embargo, otros sostienes que sucedió, en realidad, en el siglo XI, en la época de las primeras taifas, en la que nació y murió el reino zirí bereber de Granada.

Varias veces cambió de nombre, según el grupo étnico que la gobernaba, pero siempre estaba precedido por la voz árabe Qal’at, que designa a una población fortificada.

Los 2 primeros nombres con los que aparece citada en las fuentes son en el año 713, con la conquista musulmana, cuando la ciudad pasa a denominarse Qal`at Astalir (قلعة أسطلير), luego, en el siglo IX, قلعة يحصب (Qal`at Yahsub). La siguiente denominación sería, la de a mitad del s. XII قلعة بني سعيد (Qal`at Banī Sa`id), esto es, “fortaleza de los Bani Sa`id o de la familia Sa`id”. Su última denominación vino dada por las sucesivas conquistas cristianas de esta plaza, su primera ocupación fue protagonizada por Alfonso VIII en 1213, también lo lograrían conquistar Fernando III y Alfonso X, pero en ambas ocasiones volvió a ser perdida, la toma definitiva sería en el año 1340 por Alfonso XI, quien dejó a éste en puertas del Reino de Granada y siglo y medio después los Reyes Católicos partieron de aquí para la conquista de la capital nazarí. La ciudad gozaba de estatuto especial, y sus vecinos contaban con cartas y fueros con privilegios y exenciones de tributos. El deseo expreso del monarca hizo que la por entonces Alcalá de Benzayde cambiase de nombre por última vez y se llamara Alcalá la Real.

Tras la batalla de Las Navas de Tolosa (1212), el castillo fue objeto de diversos ataques que, supusieron su paso a manos cristianas y musulmanas alternativamente.

En esta fortaleza tuvo lugar el llamado pacto de Alcalá, entre Alfonso X y Alhamar (1265), época en que estaba bajo control granadino. ​ Entre mediados del siglo XIII y el XIV, se organizó un sistema defensivo de atalayas vigía que controlaba la línea fronteriza fijada en el pacto de Jaén, de las que hoy en día se conservan unas 15.

En 1340, Alfonso XI sitió la ciudad, que capituló vencida por el hambre, en 1341, pasando definitivamente a ser uno de los principales puestos fronterizos del reino de Castilla frente al reino nazarí de Granada. Hasta la caída de Granada, el castillo de La Mota tuvo generosas dotaciones de Castilla, realizándose algunas obras, como el levantamiento de la llamada “Torre Nueva”. Sin embargo, una vez conquistada Granada, la fortaleza se abandonó gradualmente y todo el sistema defensivo “fue cayendo en el estado de incuria a que llegaría en el siglo XVIII, coincidente con el despoblamiento de la alcazaba por los arrabales del llano”. ​

En la documentación de este castillo se crearían otros renglones para añadir que, en el siglo XIX, las fuerzas francesas acondicionaron y restauraron la fortaleza, construyendo un muro que iba desde el alcázar hasta la torre de la Cárcel, circundando la zona de ocupación, que incluía la iglesia Mayor abacial. La iglesia Mayor Abacial fue construida entre los siglos XVI y XVII, y en ella se dan cita una mezcla de estilos constructivos, desde el gótico, de bóvedas de crucería estrellada, pasando por el plateresco presente en la ornamentación de los paramentos con conchas, rosetas, capillas y hornacinas (incendiada en 1812).

Finalmente, el deterioro de la fortaleza se agravó como consecuencia de impactos de artillería en la guerra civil española.

 

Todo el conjunto está edificado con mampostería, aunque algunos autores mantienen que pudo haberse construido originalmente en tapial, aunque durante las restauraciones realizadas no se ha detectado prueba alguna de ello.

La fortaleza, a la que se accede por una monumental puerta en herradura situada entre 2 torres unidas por un arco ojival, estaba defendida por varios recintos.

-El primero de los recintos (el recinto exterior), está formado por las defensas de la medina cerrado por una amplia cerca que incluía varios arrabales, entre ellos el llamado “Arrabal Viejo”, mejor conservado.

Su trazado original, corresponde a los siglos XI y XII y, actualmente, quedan en pie muy escasos restos de muralla. Esta muralla estuvo inicialmente construida con tapial y argamasa, aunque parece ser que fue remodelada en los siglos XIII y XIV, revistiéndola de muros de mampostería. Algunos autores, consideran que hubo otra cerca, aún más externa, que posiblemente fuera una albarrana de tierra y madera.

 

-El 2º recinto es el de la Alcazaba (o recinto interior), que ocupa casi todo el terreno de la cumbre del cerro de la Mota y que originalmente estaba rodeada por una muralla y que albergaba la ciudad original, está constituido por un conjunto de 3 torres (torre de la Campana, torre Mocha y torre del homenaje) en torno al Patio de Armas. En la torre del homenaje destaca la bóveda octogonal de sillería sobre trompas, que alberga un museo con el patrimonio arqueológico local.

En su momento, disponía de varias puertas que daban acceso al recinto interior: La “Puerta de Santiago”, que estaba ubicada en el extremo noroeste y comunicaba directamente con el exterior de la medina, la de “San Bartolomé” estaba en el extremo suroeste, y también accedía directamente al exterior.

Sin embargo, el acceso principal subía por la llamada “Cuesta de la Mota” y se realizaba a través de 7 puertas, de las cuales, en la actualidad, solo quedan 3 en pie. Por orden, la primera puerta (desaparecida y sin nombre conocido) y posteriormente a la puerta “De Las Lanzas”, protegida por una torre albarrana. Seguidamente la monumental puerta en recodo, llamada “Puerta de la Imagen”, con doble arcada mixta de medio punto (el primero de ellos) y de herradura (el segundo). Es muy similar a la puerta de la justicia de la Alhambra. Tras ésta, figuraban las desaparecidas “puerta del Pendón” y “De Aguilera”. Y, después, debía aún cruzarse la “puerta del Peso de la Harina”, que era la que comunicaba la alcazaba con la plaza alta, y donde se procedía al pago de aranceles de entrada a la ciudad. ​

Un último acceso pasaba por el llamado “Cañuto” o “Gaván”, un pasaje cubierto que accedía al recinto amurallado, y que fue destruido por un terremoto en el siglo XVI.

 

-Finalmente quedaría el 3er recinto, que sería el de, el Alcázar, último recinto defensivo, se situaba en la parte más elevada de la alcazaba, con forma triangular o trapezoidal (con uno de sus lados muy reducido), con la torre del homenaje, la “torre de la Campana” y la “torre Mocha”. El acceso al interior se realizaba a través de una puerta situada bajo la torre del homenaje, de estructura constructiva muy similar a la puerta Monaita de la capital del reino de Granada.

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