Castillo de la Luz

Castillo de la Luz en LAS PALMAS IV

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de la Luz

Población:

Las Palmas de Gran canaria

Provincia:

Las Palmas

Estado:

Buen estado

Datos de Interés:

El Castillo de La Luz, es la fortificación más antigua Las Palmas de Gran Canaria, es la sede de la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino.

Construido a finales del siglo XV por orden del Gobernador Alonso de Fajardo sobre los restos de una fortaleza anterior de madera, se utilizaron para su construcción la sillería y el sillarejo. El Castillo de La Luz constituyó, durante muchos años la única defensa de Las Palmas de Gran Canaria, hasta que fueron construyéndose las demás fortificaciones a lo largo del siglo XVI.

El castillo medieval militar de La Luz es de planta simple y cuadrada con tres planos. Tiene cubos y troneras y se accede al interior a través de un puente levadizo. En el foso se encontraron los cimientos de una torre anterior.

Sus paredes, a pesar de estar considerado como uno de los mejor conservados del Archipiélago, han resistido, tras la conquista castellana, el asedio de piratas legendarios como el británico Sir Drake o la flota holandesa de Peter Van der Does.

El Castillo de la Luz, levantado en su origen sobre un arrecife coralino, aislado de la costa, hoy se asienta sobre tierra firme y se presenta actualmente completamente rehabilitado en su interior.

Su primer torreón se construye en 1478 por Juan Rejón, al mando de las tropas castellanas. Poco después (1494) el Gobernador Alonso Fajardo construye en el mismo emplazamiento la Fortaleza de las Isletas, por orden de la reina Isabel. La edificación, de factura medieval, presenta una estructura cuadrangular de tres plantas, que se irá ampliando y fortaleciendo por espacio de medio siglo, mientras constituye la única fortaleza defensiva de la Isla.

Ya en el siglo XVI (1515), comienza la ampliación de la cerca y otras dependencias del castillo para proteger la torre.

En 1541 la corona solicita un informe al gobernador Agustín de Zurbarán sobre la conveniencia de hacer una fortaleza en el Real de Las Palmas, más próxima al centro urbano. En su respuesta, éste da cuenta de las insuficiencias del castillo como baluarte defensivo y propone amurallar todo el litoral de la ciudad y/o construir un nuevo baluarte en la rada de San Telmo. La primera propuesta no llega a consumarse mientras que la segunda, será la base para la futura construcción del baluarte de Santa Ana, más próximo a la villa. En 1544 El francés Jean Alfonse de Santoinge se apodera por sorpresa de la fortaleza, aunque por breve tiempo, demostrando con ello su extremada vulnerabilidad para defender, incluso, los navíos comerciales con destino a América.

Durante el periodo entre 1547 y 1549 y tras sucesivas alarmas, el príncipe Felipe ordena al gobernador de Gran Canaria, Juan de Miranda, que establezca un plan para asegurar la fortaleza. Se refuerzan algunas dependencias, como los espacios de residencia del alcaide y de la guarnición de vigilancia. Se construye una barrera de artillería de 23 metros de lado por 5 de alto y un grosor de 175 centímetros y se lleva a cabo una amplia remodelación.

En 1563 el gobernador Diego de Ávila recibe el apoyo Real para reforzar y reconstruir la Fortaleza. Se completa, en los próximos lustros, la construcción definitiva, con una nueva estructura cuadrada y maciza, y se completan los dos cubos artilleros cilíndricos en las esquinas noreste y suroeste del edificio. La nueva muralla, de 12 metros de altura, se construye por fuera de la vieja barra artillera y se rellena el interior.

A finales del siglo XVI (1595), por una real cédula, se ordena la construcción del aljibe para reforzar la defensa del castillo.

Siendo gobernador Alonso Alvarado, una escuadra inglesa, al mando de los legendarios almirantes Drake y Hawkins, intentan tomar la fortaleza. El pueblo isleño participa activamente en la batalla que obliga a la retirada de los ingleses, una hazaña que sigue rememorando tradicionalmente como La Naval. A partir de esta fecha, en homenaje a la benefactora Virgen de la Luz, la Fortaleza pasa a denominarse Castillo de la Luz.

A finales del siglo XX tras los trabajos de restauración del edificio como espacio museístico y del vaciado del material de relleno del edificio. Se descubrió parte de la construcción primitiva, oculta durante cinco siglos. Junto a algunos muros sepultados, aparecen elementos de interés arqueológico, como fragmentos de cerámica y de osamentas de animales que sirvieron de alimentación para los pobladores del Castillo. Por esa razón, tras la paralización de las obras, el servicio de patrimonio histórico del Cabildo comienza una intervención arqueológica.

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