Castillo de La Coracera

Castillo de La Coracera San Martín de Valdeiglesias IV

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de La Coracera
Población:
San Martín de Valdeiglesias
Provincia:
Madrid
Estado:
Deteriorado
Datos de Interés:
El lugar de San Martín de Valdeiglesias estaba considerado como punto estratégico debido a que se encontraba lindando con Ávila y con Toledo y muy cerca de Madrid.

Fue por este interés estratégico, por el que levantaron en el pequeño altozano que hoy ocupa el castillo, un torreón, que algunas fuentes documentales, datan en tiempos de Alfonso VII “El emperador” Rey de León y de Castilla y otras se lo atribuyen a su hijo Alfonso VIII de Castilla, en los siglos XII y XIII. No obstante, la más extendida y generalizada es la de que se construyó durante el reinado de don Alfonso VII (1104-1157).

Sirviéndose de este mismo emplazamiento y de la anterior construcción, mando construir el castillo, probablemente en el año 1434 Don Álvaro de Luna, Condestable de Castilla, con un primer uso militar y poco después, utilizado para darle cobijo después de una jornada de cacería por los ricos montes de la comarca.

Esta fecha sería la más probable, por coincidir con la fecha en que compró Don Álvaro, por 30.000 maravedíes el pueblo y el señorío de San Martín de Valdeiglesias, a los monjes del cercano monasterio de Santa María la Real, situado en Pelayos de la Presa, que eran los dueños de las tierras de abadengo a las que pertenecía toda la comarca.

Tras la ejecución sumaria de Don Álvaro de Luna, acusado de robo y por ello decapitado por orden real, en Valladolid, el castillo pasa a su hija, casada con el 2º duque del infantado Iñigo López de Mendoza, después serviría como residencia para la reina Isabel la Católica, después de ser proclamada reina de Castilla en la venta de Tablada, lugar cercano a los Toros de Guisando. Más tarde los Reyes Católicos ceden el castillo a Gonzalo Chacón cronista de los Reyes Católicos, después a la familia Corcuera a cuyo apellido se atribuye el nombre de la fortaleza y quienes fueron modificando y construyendo diferentes partes del edificio, según sus necesidades, para terminar en manos del Barón de Sacro Lirio, D. Agustín de la Serna y López de la Hoz que lo utilizaba a efectos recreativos y cinegéticos. El barón acometió amplias reformas al castillo e integró algunos elementos ornamentales procedentes del palacio de Villena, otra de las propiedades de don Álvaro de Luna en el vecino municipio de Cadalso de los Vidrios.

Además, este castillo durante la guerra de la Independencia fue ocupado por las tropas de Napoleón y en plena guerra civil española, albergó a la Legión Cóndor.

 

Con respecto al castillo propiamente dicho, fue construido a base de mampostería y en menor proporción el sillarejo y la sillería berroqueña (destacada por poseer gran cantidad de granito), todo ello con una estructura simple y una planta rectangular. Consta de 2 cinturones defensivos en torno a la torre principal, conocida como “la Torre del Homenaje”, en el ángulo noroeste y una torre que hace la función de albarrana, ya que se mantiene unida al primer piso para su defensa.

Todo el conjunto se encuentra almenado (las almenas fueron incorporadas en una de las restauraciones efectuadas en el siglo XX).

 

-El primer cinturón: se trata de la defensa más exterior. Cuando se construyó, estaba formado por una muralla baja que rodeaba todo el recinto y tenía un foso. Solo había una puerta que contaba con un puente levadizo (la única forma de salvar el foso y atravesar el primer cinturón), en caso de asedio, se destruía el puente levadizo, impidiendo así el acceso a los enemigos.

-El segundo cinturón: servía de cinturón interior. Tenía forma cuadrangular y torres en las esquinas. Además, contaba con un patio interior o patio de armas, y alrededor de él estaban los edificios del servicio como las cocinas, las habitaciones de la guarnición, las caballerizas y parte de los almacenes. Esta muralla era más alta y más gruesa que la exterior. Además, contaba con una galería que conectaba las torres.

En la torre del homenaje ella se encuentran las estancias donde se alojaban el señor y su séquito y donde además tenían lugar actos jurídicos como el pacto de fidelidad o de ‘homenaje’ de sus vasallos. En él también se ubicaría el trono o sitial que ocupaba el señor cuando tenía que impartir justicia. La torre del homenaje es la estructura más destacada de todo este entramado arquitectónico, sobresale ligeramente, tiene forma pentagonal y presenta 3 garitones que se utilizan como elemento decorativo y a la vez como forma de sujeción. A sus pies (en el paño oriental), se sitúa la puerta de acceso, formada por dovelas de granito en forma de arco de medio punto.

En el interior del castillo existen distintas dependencias destinadas a ser residencia de los monarcas durante la época de cacería, que giran en torno al patio de armas, entre las que destacan la capilla y la bodega.

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