Castillo de Jimena de la Frontera

JIMENA DE LA FRONTERA I

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Jimena de la Frontera

Población:

Jimena de la Frontera

Provincia:

Cádiz

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

El Castillo de Jimena de la Frontera constituyó un elemento defensivo de vital importancia en la frontera sudoccidental del reino nazarí que se unía por el sur con Castellar de la Frontera y por el norte con Tavizna (Benaocaz).

El castillo fue levantado sobre las ruinas de la Oba romana, punto importante de la vía entre Córdoba y Carteia. Aparte de las monedas encontradas, los datos sobre su origen fenicio son muy escasos.

El valor que tenía esta Oba romana para los romanos era fundamentalmente de carácter estratégico, ya que dominaba la vía que conectaba la ciudad de Lascuta con el valle del Guadarranque, lo que favoreció su desarrollo comercial.

Así lo demuestran los restos de una población árabe, levantada sobre ruinas anteriores, encontradas en las inmediaciones de Jimena, de donde se han desenterrado todos los hallazgos pertenecientes a esta época conocidos hasta nuestros días. A ello se une gran cantidad de inscripciones y mosaicos romanos. En las inscripciones, el nombre de Oba aparece latinizado, denominándosele Res Publica (República) Obensis.

El castillo consta de un recinto irregular amurallado que rodeaba la antigua villa abarcando una zona extensa y alargada para adaptarse al terreno llano de la cima.

La muralla presenta los típicos torreones de planta cuadrangular dispuestos de trecho en trecho. Las diferencias en la fachada del alcázar revelan las sucesivas reformas y restauraciones que sufrió el conjunto, confirmando la importancia que tuvo durante los siglos de las guerras de frontera. La base de la muralla que rodea todo el recinto corresponde a la etapa romana (siglos I y III) de la que fuera muralla romano-bizantina, construcción anterior a la fortaleza árabe.

El recinto cuenta con dos puertas: la más antigua en el lado oeste y en pronunciada pendiente, daba a la primitiva Oba romana (desplegada entre la cima y el río Hozgarganta), y la otra en el lado este es de construcción posterior, factura árabe y dispuesta en ángulo recto entre el muro contiguo y una torre albarrana (la Torre del Reloj), a la que se accede mediante un pasillo que discurre por encima de la puerta.

Esta última, conservada en muy buen estado, tiene arcos apuntados de herradura, está rematada por almenado y presenta restos de una decoración pintada en blanco y rojo, para su edificación se aprovecharon los excelentes sillares de un edificio romano, así como dos cipos con inscripciones latinas y una basa que formarían parte del mismo edificio. Se accede a ella a través de una pendiente de menor inclinación que la del lado opuesto.

El castillo es tomado a los musulmanes en el año 1431, volviendo a recuperarlo estos en 1454 hasta el año 1456 en que es tomado definitivamente por las fuerzas cristianas al mando de Enrique IV, siendo posteriormente vendido al duque de Medina-Sidonia don Enrique de Guzmán en 1471 para su defensa y mantenimiento.

Cuenta con un Alcázar muy reformado durante la época cristiana que se encuentra en el extremo oriental del recinto rodeado por una doble muralla almenada en la zona correspondiente al patio de armas, y en cuyo centro se sitúa la circular Torre del Homenaje, de planta circular, que oculta en su interior otra más antigua y reducida, de planta poligonal. Tiene dos plantas internas cubiertas con bóvedas de paños muy restauradas, y por su estilo parece mudéjar, incluso directamente de época islámica, lo que le conferiría gran interés al ser muy raras en occidente las torres islámicas de planta circular, en vez de cuadrada, rectangular o poligonal, que es lo usual.

Conserva los fosos, cortinas y bastiones que lo independizan del resto de la ciudad. Un corte del terreno en su plaza de armas permite ver la estratificación de los sucesivos pavimentos que se han ido añadiendo a lo largo de los siglos.

Dentro de la albacara, el recinto definido entre el alcázar y las murallas, se conservan varios aljibes que aseguraban el abastecimiento de agua en caso de asedio, estos aljibes son muy grandes y son de ascendencia romana, cuyo aspecto actual corresponde al periodo islámico. Uno de ellos tiene arcos idénticos a los del acueducto almohade de los Cañones de Carmona, en la provincia de Sevilla. Todo el conjunto tiene su origen en el siglo XIII, aunque fue reformado en los siglos posteriores, presentando una fisonomía que responde al periodo Nazarí con algunos añadidos de la época cristiana. Varios siglos más tarde el viejo castillo sirvió aún durante la Guerra de la Independencia, cuando en el año 1810 el general Ballesteros centra sus operaciones en el Campo de Gibraltar y establece su cuartel general en Jimena, reparando la fortaleza musulmana.

Podemos visitar gratuitamente este recinto y disfrutar de los magníficos paisajes de la bahía de Algeciras y las sierras gaditanas.

Además del Castillo de Jimena podemos conocer el Baño de la Reina Mora una pileta bautismal excavada en parte en la roca, procedente de una antigua iglesia mozárabe, que se encuentra en la parte posterior del recinto.

Visitable:

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