Castillo de Grajal de Campos

GRAJAL DE CAMPOS

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de Grajal de Campos
Población:
Grajal de Campos
Provincia:
León
Estado:
Ruinas
Datos de Interés:
Sobre la falda de un pequeño altozano se asienta la fortaleza de Grajal de Campos. La zona se caracteriza por su escaso relieve, desde donde se puede divisar y dominar claramente la llanura.

Grajal de Campos está emplazada en la comarca leonesa de Cea-Campos. Cabeza de señorío nobiliario, su configuración urbana conserva la estructura de su muralla, con la existencia de una de sus 5 puertas alrededor de un importante enclave destacado por la Plaza Mayor, presidida por la iglesia de San Miguel (siglo XVI) y el Palacio de los Condes de Grajal (siglo XVI).

Los orígenes de esta villa se remontan a la existencia de un castro o asentamiento vacceo en el cercano cerro de Turrutalba. Se cree que el nombre de Grajal puede venir de “Gracca”, una derivación del apellido de los hermanos Tiberio y Sempronio Graco, que fueron regentes de un asentamiento vacceo anterior en la zona en torno a 117 a.C.

En el siglo X Grajal de Campos, se convierte en el centro político y comercial, hasta que a fines del siglo XI Alfonso VI, decide trasladar su mercado a la cercana villa de Sahagún, lo que según Martínez Sopena supone la “paulatina extinción de su actividad mercantil y un fuerte resentimiento de sus vecinos hacia el monasterio, resentimiento que se canalizará en función de las circunstancias”.

La primitiva fortaleza y sus alrededores fueron escenario de sangrientas luchas y acontecimientos históricos así; El rey Alfonso III venció aquí, a su hermano, Bermudo Ordoñez “el Ciego”, ayudado por las tropas musulmanas, o el que tuvo lugar el 20 de septiembre de 1107 con la muerte del conde Raimundo de Borgoña, padre de Alfonso VII.

El de Grajal de Campos fue uno de los castillos más avanzados para su época, ya que fueron utilizadas las nuevas técnicas renacentistas de fortificación, siendo esta fortaleza, el primer “castillo artillero” de España, mandada edificar a principios del siglo XVI (año 1517), sobre los restos de otro anterior del siglo X, por Hernando de Vega, Comendador Mayor de Castilla. 4 años después, concluye la edificación su hijo Juan de Vega y Acuña, conde de Grajal, convirtiéndose este castillo sencillo en uno robusto, con gran cantidad de troneras para cubrir todos los ángulos de defensa e influenciador para toda la arquitectura fortificada posterior.

 

Se levantó con una estructura simple, fabricado en sillería y planta cuadrada, de 73 metros de lado (88 varas), con 4 amplios y robustos cubos circulares en sus esquinas, los cuales tienen un acentuado talud y rematan en una cornisa de modillones y arquitos, que se coronó con pretil y almenas, estos se articulan independientes unos de otros. Su poca elevación hizo que su diseño permitiera el uso de la artillería.

Dispone de 3 alturas que se comunican en vertical por escaleras de caracol. La primera de las cuales prácticamente está cegada y hasta ahora inaccesible (su función era la defensa del foso).

La segunda es la de acceso (lado noroeste) que por un pequeño pasillo desemboca en una escalera de caracol por la que se accede a la explanada superior. Desde ella, en los cubos se accede al interior de cada uno mediante escaleras de caracol. Es curioso que la mayor distribución de defensa del castillo, los cañones, estaban distribuidos en los adarves Este y Sur, orientados justamente hacia la población.

La entrada se realiza a través de una única, sencilla y angosta puerta de acceso, abierta en el muro occidental hacia el torreón con giro hacia la izquierda, que conduce a un pasillo y tras recorrer unos 8 metros se accede por una puerta al interior del cubo norte (sede del cuerpo de guardia).  Al otro extremo, en el torreón Sureste estaba la sala donde se molía la pólvora.

Una escalera de caracol lleva hasta arriba haciendo escala en un piso intermedio del cubo, con bóveda de cañón y buhedera en suelo y techo. Una vez coronada la escalera se sale a un patio cubierto de tierra y maleza hasta ese nivel.

El interior de la fortaleza se halla enteramente rellenado de tierra hasta la altura del pretil, donde además de ver los accesos a los cubos, se puede observar los restos de un aljibe y de una construcción que haría las veces de torre del homenaje, que fue destruida en el año 1836 por usarse hasta entonces de cárcel (esta cárcel recibía el nombre de “La Ballesta”).

 

El castillo siguió guarnecido y artillado en los siglos XVI y XVII. Cuando los condes dejaron de habitar en Grajal a comienzos del siglo XVIII, comenzó el declive del edificio. Actualmente es propiedad privada del duque de Alburquerque.

Visitable:
Si llamando al Telf. 987784506.
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