Castillo de Enrique II de Trastámara

Castillo de Enrique II de Trastámara (Ciudad Rodrigo) III

Tipología:

Icono_Castillo
Nombre del Castillo:
Castillo de Enrique II de Trastámara
Población:
Ciudad Rodrigo
Provincia:
Salamanca
Estado:
Buen estado
Datos de Interés:
El Castillo de Enrique II de Trastámara se encuentra situado en lo más alto de la ciudad amurallada de Ciudad Rodrigo, dominando el fluir del río Águeda y defendiendo la entrada del puente sobre el río.

A pesar de que se le conoce con el nombre de otro monarca, fue Fernando II quien mandó construir el castillo original sobre una fortificación primitiva de la villa.

A lo largo de su historia el castillo ha sufrido múltiples enfrentamientos, pero tras el enfrentamiento entre Enrique II y su hermano Pedro I (la localidad de Ciudad Rodrigo tomó partido por Pedro I). Sufrió un gran asedio que duró más de 2 meses y aunque los muros resistieron, el daño que recibieron fue enorme.

 

Una vez tomada la plaza, el 1 de junio de 1372 y pacificar la ciudad, el rey don Enrique restauró la cerca y levantó su altura hasta 12 varas (unos 10 metros) y completó su fortificación decidió reconstruir el castillo junto al río Águeda por su importante valor estratégico al estar tan próximo a la frontera con Portugal. La construcción del Alcázar, correría a cargo del arquitecto zamorano Lope o Gonzalo Arias Jenízaro.

 

Su reconstrucción se hizo al modo de los típicos castillos leoneses: presidido por una fuerte torre cuadrada, rodeada por un recinto con cubos de cal y canto, cuadrados en las esquinas y semicirculares a mitad de muro.

 

A finales del siglo XV, durante el reinado de Fernando III, se llevó a cabo la construcción de unas murallas urbanas de mano del arquitecto gallego, Juan de Cabrera. También se añadió un segundo perímetro amurallado oval en torno a la ciudad, con una longitud total superior a los 2 kilómetros. A partir de entonces, y durante los siglos XVII y XVIII, se llevaron a cabo obras de reparación y refuerzo defensivo.

 

Durante las guerras de Sucesión y de la Independencia fue de nuevo escenario de luchas, hasta ser una vez más desmantelado por completo.

El 7 de junio de 1810, durante la guerra de Independencia, la ciudad fue cercada por el ejército francés. En ella se refugiaron 6.000 hombres que, después de resistir a las tropas francesas con heroísmo, tuvieron que capitular el 10 de julio de 1810 ante los 50.000 hombres del mariscal Massena.

 

Consta de un recinto con torres rectangulares y circulares con almenas apiramidadas. En la torrecilla que media el lienzo Sur Este se encuentra la entrada, en recodo, al estilo árabe, para proporcionar mejor defensa, con arcos apuntados de sillería, rastrillo, bóvedas de cañón agudo y escarzano, y otra, bien adornada, de ojivas.

Sobre el arco exterior, además de la indispensable garita, se pueden ver 2 recuadros, uno con las armas reales coronadas y el otro con la inscripción de la fecha de su reconstrucción (el día 1 de junio de 1372).

 

De esta construcción destaca la torre del homenaje situada en el centro del recinto. Esta torre es de planta cuadrada de 17 metros de lado. Está coronada por un parapeto de almenas aguzadas, y corta por mitad su altura un verdugo de piedra que viene a señalar los 2 pisos del interior. Arriba se abren 2 ventanas de arcos góticos gemelos con su pilar ochavado partiéndolas. Abajo y hacia el NorOeste se encuentra, algo elevada sobre el suelo exterior, una puerta en forma de arco agudo que muestra encima las armas reales dentro de un recuadro, y una garita sobre modillones en lo más alto. La escalera está cubierta con bóvedas rampantes de derretido de argamasa, otra baída en un descanso y arcos apuntados.

Sus 2 vastas cámaras desarrollan grandes cañones agudos sobre perpiaños, todo ello de sillería marcada. Por encima surge un tercer cuerpo, mucho más arredrado por descontarse la escalera, obra de mampuesto, con cintas y rafas de ladrillo, que contiene otra cámara cuadrada igual, pero más baja, con bóveda de ladrillo e impostas de nacela para sus 2 perpiaños. Una escalera de caracol sube hasta la plataforma.

 

En la plaza del Castillo, se puede ver uno de los verracos, una de las estatuas de piedra zoomorfas del periodo celtíbero.

Visitable:
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