Castillo de Castrojeriz

CASTROJERIZ V

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Castrojeriz

Población:

Castrojeriz

Provincia:

Burgos

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

Celtas, romanos, visigodos, árabes y por último cristianos han dejado su impronta en este lugar. Los alrededores son testigos de innumerables batallas entre moros y cristianos.

Esta tierra vio pasar el tremendo ejército que Muhammad I, que este envía para castigar la osadía de Ordoño I cuyas tropas serán derrotadas en la II Batalla de la Morcuera.

En el año 882 un capitán de foramontanos, Nuño Núñez, repobló la antigua población destruida por los árabes. En el año 974 obtuvo el primero de los fueros castellanos por el Conde García Fernández y en 1131 Alfonso VII la anexionó definitivamente a la corona de Castilla.

El casco antiguo de Castrojeriz, situado en la parte media-baja de la falda de la montaña, configura uno de los trazados urbanos más largos por los que discurre del Camino de Santiago con casi un kilómetro de longitud. En tiempos en él se situaban monumentales iglesias, tres conventos, hospitales (llegó a tener hasta siete), hospederías, mesones e importantes comercios en los que se expendían abundantes viandas traídas de ultramar.

La construcción más primitiva del castillo fue durante los siglos IX y X, a partir de la antigua torre romana y posteriormente fue ampliada con nuevas construcciones y murallas visigodas y medievales. Como tal, el castillo fue construido por los árabes en el siglo IX y reformado por los cristianos en el siglo XV. El terremoto de Lisboa del año 1755 hizo grandes destrozos en él.

El castillo jugó un importante papel en la Edad Media durante las luchas civiles entre Alfonso el Batallador y doña Urraca. Posteriormente estuvo en manos de los Lara y los Castro, que convirtieron la fortaleza en el enclave básico de su influencia y control político. Hay que recordar que en él estuvo encarcelada Leonor de Castilla, reina de Aragón, que sería asesinada por su sobrino Pedro I de Castilla en 1358. Finalmente acabaría en las manos de los condes de Castrojeriz.

Con los Reyes Católicos conoce su etapa de mayor esplendor. En el siglo XVI se inicia un periodo de progresiva decadencia y finalmente es abandonado tras los daños producidos por el terremoto de Lisboa en 1755.

Su forma es muy irregular, debido tanto a las sucesivas ampliaciones sufridas como a su adaptación a la condición escarpada del terreno. Un gran foso aísla el castillo de la meseta. Paralelamente corría una barbacana de la que apenas quedan restos, que al norte terminaba en un cubo aún bien conservado.

La fecha de construcción de la fortaleza, excepto el torreón de época anterior, posiblemente de base romana, cimentada sobre hormigón romano de mortero, guijarros y sillería, situándose la entrada en el extremo del patio de armas, protegida por dos torreones. Parece que fue realizada en los siglos XIV y XV. Aunque se sabe que en el 882 Munio Núñez restauró la fortaleza, los restos que aún se conservan datan de los siglos anteriormente mencionados.

Entre los siglos XI – XII se refuerza con otra torre. Estas torres se conciben como bastiones defensivos, con muros gruesos, ventanas muy estrechas y puertas elevadas, facilitando su defensa desde las almenas. Durante los siglos XII y XIV se construye la Torre del Homenaje y las defensas avanzadas: foso, liza, y antemural. También se refuerzan los muros del patio y se macizan los torreones que protegen la puerta.

A finales del siglo XV la obra más destacada es el gran cubo circular macizo que sirve como plataforma artillera. Como curiosidad se han encontrado proyectiles de piedra de unos 40 cm. de diámetro y fichas de hueso para jugar. También ha sido excavado el patio de armas donde se han encontrado placas de hierro con remaches de bronce, posiblemente de las puertas.

El patio de armas, la obra más irregular del castillo, se encuentra a un nivel algo inferior al resto de la fortaleza, ya que los muros se asientan directamente sobre la roca. El ingreso se halla en el lienzo sur y está semi arruinado. Su extremo norte ha desaparecido.

Una calle con losas recorre el patio de sur a norte, con dependencias como hornos y fogones en uno de los lados, mientras que al otro las dependencias son más altas, como de dos pisos, quizá habitaciones para la servidumbre y los soldados.

 

El cuerpo más importante de la fortaleza se halla un tanto desplazado al oeste y se compone de tres partes. La del sur se halla muy destruida. La del centro, con dos saeteras mirando a la barbacana, comunica con el patio de armas por una pequeña puerta ojival, junto a la cual arranca una estrecha escalera en forma de husillo iluminada por abundantes saeteras. Las cubiertas se hallan completamente arruinadas, aunque aún se pueden observar los arranques de las bóvedas. Esta parte central debió ser la torre del homenaje. La parte del oeste consistió en un torreón al que se accedía desde el cuerpo anterior. En la esquina posee un gran cubo como complemento defensivo. El lienzo que cierra estos tres cuerpos tiene un grosor de casi tres metros para reducir su debilidad.

Los materiales son de diversa calidad, formas y dimensiones, yendo desde potentes sillares hasta menuda mampostería mezclada con cal y barro.

Posteriormente no serían solo musulmanes los enemigos de Castilla, sino los reinos de Aragón y Navarra. Durante la última etapa (a partir del siglo XVI) el suelo es de losas y mantiene una suave pendiente hacia la puerta para drenar el agua de la lluvia.

Las distintas dependencias se organizan junto a las paredes de la cerca; almacenes, herrería, hornos y tahona se disponen en la soleada pared oriental, frente a ellos el aljibe y las cuadras sobre las que había un piso de pabellones o viviendas aprovechando el calor que desprendían los animales.

Junto a una escalera se encontró un aljibe de época posterior (siglos XVII-XVIII). En el año 1755, el terremoto de Lisboa causó grandes destrozos en el castillo y las murallas de la villa. Hoy día se encuentra en estado de ruina, aunque restaurado y consolidado en parte.

Es la torre principal y en ella se realizaba la ceremonia del homenaje; símbolo del poder del señor del castillo sobre sus vasallos y caballeros. Construida entre los siglos XIII-XIV y tenía cuatro plantas: la inferior esta excavada en el terreno rocoso y sirvió, según dicen los documentos, como almacén de vino y armamento. Desde este sótano y a través de un pasadizo que comienza donde ahora está la reja, se llega a un aljibe subterráneo imprescindible en caso de incendio.

Por la escalera de piedra construida en el interior del muro se sube al resto de los pisos. El más interesante era el segundo, con amplias ventanas y cubierto por una bóveda de crucería de dos cuerpos. Todo ello indica que se trataba de la sala noble donde tenían lugar los actos oficiales.

Por el siguiente tramo de escalera se llegaba a la primitiva terraza almenada, transformada en el siglo XVI en una nueva sala cubierta con bóveda de cañón. El cuerpo de Torres es la estructura monumental más importante de este castillo y su evolución refleja las transformaciones a lo largo de su prolongada historia.

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