Castillo de Baena o Arco Oscuro

BAENA I

Tipología:

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Nombre del Castillo:
Castillo de Baena o Arco Oscuro
Población:
Baena
Provincia:
Córdoba
Estado:
Ruinas
Datos de Interés:
La fortaleza ocupa la parte más elevada y estratégica del cerro en el que se asienta.

El origen del actual emplazamiento de la villa de Baena hay que situarlo en un hisn (castillo) árabe de nombre Bayyana que ya existía en el siglo IX.

Bayyana aparece en las fuentes, en relación con la rebelión muladí de Umar ibn Hafsun (nombrado gobernador en el año 889), quien después de sufrir una derrota frente al emir Abd Allah en Bulayy (Aguilar de la Frontera), logrará conquistar Bayyana en el año 890, estableciendo un cuerpo de caballería en la alcazaba de Baena, ahora convertida en medina, pasando entonces la capital de la Cora de Cabra a Baena.

Después, el mismo monarca tuvo que fortificar el castillo en el año 910, en el que rebelde, dominando Cabra y la campiña cordobesa, puso en jaque el trono hasta su derrota, en Aguilar.

En el año 1228, el gobernador de Fernando III en Baeza atacó este castillo, perteneciente entonces a Sevilla, después de la conquista cristiana, por capitulación el 24 de agosto del año 1240. Al pasar Bayyana a ser cristiana pasará a ser conocida como Baena, el rey Fernando III lo cedió a su hermano Rodrigo Alfonso de León, de por vida y se convirtió la mezquita privada de la antigua alcazaba musulmana en capilla cristiana bajo la advocación del Apóstol San Bartolomé

Medio siglo después, en el año 1293, fue cedido por Sancho IV, conjuntamente con Luque y Zuheros, a la ciudad de Córdoba.

Poco tiempo después, en el año 1297, el rey de Granada, Muhámmad ibn Yúsuf ibn Nasrç, atacó el castillo. Se firmaría un tratado de paz, en julio de 1320, entre Alonso XI y el rey de Granada Ismaíl I, garantizando la misma por 8 años. El mismo Alfonso XI, en 1332, guarnece de soldados el castillo por el peligro granadino y en 1341 sale de Baena para atacar el reino nazarí, proveyendo antes de hombres y materiales a la fortaleza. Durante la edad media constituyó un temido bastión fronterizo con el reino de Granada, época de la que se conserva su escudo de armas consistente en 5 cabezas de moros.

En el año 1362, el rey de Granada Abu Said, el Bermejo, fue acogido en Baena y acompañado por los cordobeses hasta Sevilla.

Permaneció como posesión de la corona durante todo el siglo XIII y la mayor parte del XIV. Los sucesivos monarcas Trastámaras intentarán convertirla en señorío desde 1386 hasta 1448, fecha en la que los habitantes de la localidad reconocen su dependencia.

El castillo fue cedido en 1401 por Enrique III, al Mariscal, don Diego Fernández de Córdoba, con la oposición de los habitantes de la ciudad, tomando posesión en 1438. En posesión de esta casa, tuvo un huésped ilustre en el año 1473, don Gonzalo Fernández de Córdoba, que estuvo preso durante 3 años, traído desde el Castillo de Santaella. En el castillo además sufrieron prisión, el Gran Capitán o Boabdil, apodado el Chico, rey de Granada, que según el romancero permaneció un tiempo en la torre de las Arqueras tras ser capturado en la batalla de Lucena o del Arroyo de Martín Gonzalo.

El Mariscal, señor de Baena, residía en su castillo habitualmente hacia 1456. Cuando en 1455, al regresar de Sevilla con la reina doña Juana, pasó por Baena Enrique IV alojándose en él. En agradecimiento a la acogida que le dispensaron, hizo Enrique al Mariscal, Conde de Cabra. También, se hospedó en este castillo Isabel la Católica, en 1485 y el rey católico, en distintas ocasiones durante la guerra de Granada, además del Cardenal Cisneros o el Condestable don Álvaro de Luna.

Desde principios del siglo XVI es utilizado como Palacio de los Duques, al fijar aquí su residencia Diego Fernández de Córdoba, III Conde de Cabra y le fue dando un carácter más palaciego.

El 19 de agosto de 1566, por Real Cédula de Felipe II, el estado de Baena se convierte en Ducado de Baena, pasando así los señores de Baena a ser Duques de Sessa y Baena. Es a partir de esta época cuando comienzan a darse una sucesión de cambios estructurales dentro del recinto fortificado encaminados a la adecuación del mismo como lugar de residencia y el carácter militar del complejo queda en un segundo plano.

Desde finales del siglo XVI el palacio que se había construido en las antiguas estancias de la alcazaba pasó a ser residencia de los administradores de los duques de Sessa y Baena que, en sus distintas ramas, fueron propietarios del inmueble hasta el año 1897.

Tras pública subasta se vendió como cantera de materiales de derribo, pasando en las primeras décadas del siglo XX a manos de los Sres. de Prado, que ya lo adquirieron derribado.

Durante la pasada guerra civil se colocó un bunker de hormigón en la Torre de los Secretos y en los años cincuenta de la misma centuria se construyeron en su interior los depósitos de agua de la localidad lo que supuso la destrucción completa del palacio, quedando en pie sólo los muros perimetrales y algunas torres.

Los estudios de tipo histórico y arqueológico y la rehabilitación del espacio ocupado por los antiguos los depósitos de agua convertirán al castillo en un referente cultural y turístico de Baena.

En la torre de las Arqueras, se conservaron hasta su destrucción, por acción del tiempo, las banderas y estandartes que se arrebataron a los musulmanes en la batalla de Lucena y que, eran sacadas en procesión en la localidad cada año el día de San Jorge, recordando que en dicha onomástica tuvo lugar en el año 1483 tan singular hecho de armas.

 

El castillo de Baena está construido en ladrillo y sillarejo, con estructura simple y planta cuadrada, con unas dimensiones aproximadas de 80 m x 50 m, conserva parte de los muros originales y 3 de sus 4 torres (la del Secreto, la de los Cascabeles y la última la de las 5 Esquinas o de las Arqueras). Con los almorávides y almohades la fortaleza fue ampliada, llegando a tener 7 torres. El castillo tuvo 2 puertas-torreones (el Arco Oscuro y el Arco de Santa Bárbara).

La fortaleza está formada por un vasto cuadrilátero de sólidos lienzos de murallas almenadas, con torreoncillos, baluartes, aspilleras, cubos, espirales y otros detalles, como dependencias tanto para los señores como para su servicio, estancias domésticas cubiertas, patios porticados, etc.

La torre principal, tiene 2 cuerpos y se une a los muros con 4 arcadas para su fácil comunicación, aislándola cuatro puentes levadizos y concluyendo el interior en un adarve. Junto a la puerta principal, en la plaza Palacio, conocida como puerta de la Plazuela, se encuentra la torre de las Arqueras, antigua torre del homenaje donde estuvo preso el último rey musulmán de Granada, Boabdil el Chico.

Al lado opuesto se encuentra la puerta del Campo, junto a la cual se encuentra la torre de los Cascabeles.

La torre del Arco Oscuro o del Cabildo, tiene una sala con artesonado mudéjar, en ella se reunían los primeros Concejos.

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