Castillo de Atienza

ATIENZA II

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Atienza

Población:

Atienza

Provincia:

Guadalajara

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

El origen del castillo de Atienza es musulmán, aunque antes del castillo aquí pusieron los romanos su atalaya.

El castillo que se alza sobre un montículo cortado para dificultar su acceso al recinto. La situación del castillo, en zona de frontera entre los reinos cristianos del norte y los reinos musulmanes del sur, supuso que durante los siglos IX a XII cambiara de manos en diversas ocasiones.

No existe mucha documentación sobre el pasado altomedieval de la villa, al parecer, a principios del siglo XI el califa de Córdoba, Sulayman, la entregó al Conde Sancho Garcés junto con otras fortalezas, como la de Gormaz, como contraprestación al apoyo del conde en su pugna por el califato.

Por entonces Atienza estaba ya fortificada (el historiador Al Razi afirma que ya en el siglo X Atienza era una de las fortalezas más fuertes del norte de la actual Guadalajara).

En torno a este castillo musulmán, con el que Rodrigo Díaz de Vivar no quiso entablar combate al considerarlo como una peña muy fuerte.

Según el Cantar del Mío Cid para no fuesen descubiertas, las huestes del Cid, estas cabalgan de noche y descansan por el dí­a, evitando fortalezas como la de Atienza, a la que el propio Cid denomina “una peña fuerte“.

Tras la desintegración del califato, Atienza, perteneciente al reino taifa de Toledo, fue conquistada por Alfonso VI en 1085, aunque no pasarí­a definitivamente a manos cristianas hasta que en 1112 la tomó Alfonso I de Aragón, El Batallador.

En 1149, Alfonso VII concedió fuero a la villa, y poco después, el aún joven prí­ncipe Alfonso VIII fue protagonista de las luchas internas nobiliarias de las que salió indemne gracias a la ayuda de los habitantes de Atienza, que aún celebran este hecho todos los años en la Fiesta de la Caballada, fiesta que se remonta a 1162.

Fue en el reinado de Alfonso VIII cuando la villa progresó espectacularmente, y el castillo alcanzó su aspecto definitivo, levantándose el segundo y más amplio cinturón de murallas.

El monarca Alfonso VIII tuvo siempre gran preferencia por esta villa, ya que en su infancia fue salvado por sus habitantes de la persecución a que le sometía su tío y regente Fernando de León.

Las tropas del Rey de Navarra se hicieron dueñas de la posición. En tiempos de Juan II, los navarros al servicio del infante de Castilla Don Juan, la ocuparon y la protegieron con 250 jinetes, 500 infantes y artillería.

Don Álvaro de Luna recupero el pueblo, pero no pudo recobrar el castillo. Con un poderoso ejército, sitiaron y conquistaron la importante villa, llegando a la lucha cuerpo a cuerpo y teniendo que destruir e incendiar buena parte de la población para poder expulsar de ella a los navarros.

Cuando el castillo perdió su valor bélico la torre fortaleza fue usada como prisión, en Atienza aseguran que uno de sus “huéspedes” fue Francisco I de Francia, quien temporalmente fue retenido tras la batalla de Paví­a, en 1525.

Además de ser usada como prisión para nobles, en esta fortaleza se alojó el Duque de Calabria por orden de Fernando el Católico y fue vivienda de Felipe V.

El conjunto de la fortaleza tiene dos recintos, uno exterior que es el patio de armas y otro interior. El recinto interior mide 130 m. de largo, 30 m. de ancho y 12 m. de alto y la entrada es un arco con una torre cuadrada a cada lado.

Al lado contrario de entrada esta la torre y entre medias existen 2 aljibes para almacenar agua.

Estos aljibes estaban techados, pero en la actualidad están al aire libre, conservando parte del techo.

La imponente Torre que aún queda en pie consta de un piso en donde hay una chimenea y la terraza. El castillo tenía 4 plantas y la entrada a la torre era lo que es actualmente la ventana de encima de la puerta (esta puerta es una antigua ventana modificada).

Las dos escaleras que tiene la torre están empotradas en los muros.

Desde la planta baja salen unos túneles escarbados en la roca y la entrada a estos esta tapada por una gran losa. Estos túneles deben de unir el castillo con las iglesias de la Santísima Trinidad, la de San Salvador y la iglesia de Santa María del Rey construida en el año 1112 (en la puerta norte de esta iglesia hay una inscripción para conmemorar la liberación de la villa, hasta entonces en manos musulmanas en la que puede leerse en escritura cúfica: La importancia de Alá). De la iglesia primitiva del siglo XII queda el ábside, inusualmente cuadrangular, y las puertas, del siglo XII y XIII.

La puerta Sur, del siglo XIII, de estilo románico tardí­o, es muy singular, y posee cientos de tallas de santos, ángeles y demonios, desgraciadamente en mal estado.

Atienza es una población importante y posee numerosos servicios para el viajero. La famosa fiesta de La Caballada, que tiene lugar cada domingo de Pentecostés, tiene su origen en la liberación por los habitantes de la villa, en 1162, del rey niño Alfonso VIII.

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