Castillo de Almenara

ALMENARA II

Tipología:

Icono_Castillo

Nombre del Castillo:

Castillo de Almenara

Población:

Almenara

Provincia:

Castellón

Estado:

Ruinas

Datos de Interés:

La historia de Almenar está muy ligada a la de la vecina Sagunto, siendo también muy intensa la romanización de su territorio, y destacando como importante puerto.

El castillo se emplaza en el cerro “Monte del Castillo”, a ambos lados del mismo cerro se hayan dos fuertes torres.

Por su estratégica situación la fortaleza controlaba el paso obligado a lo largo de la costa entre las llanuras de Castellón y Valencia y la ruta interior hacia Zaragoza a través de Vall de Uxó y Morella.

El origen del castillo de Almenara es probablemente romano, siendo reconstruido por los musulmanes y posteriormente por los conquistadores cristianos.

Fue reconstruido por los musulmanes (la cerámica encontrada en el castillo especialmente la llamada “califal” nos permite afirmar que el origen del castillo fue, al menos, en el siglo X).

La fortaleza fue, durante esta época, residencia del rey Jaime I y de su esposa doña Violante de Hungría.

El castillo fue conquistado por Jaime I en la cuaresma de 1238, en la Crónica de Jaime I o Libro de Los Hechos se narra la forma en que el rey obtuvo la rendición de este castillo y de otras fortalezas árabes de la zona, en la torre conocida como Torre Forcada (hoy desparecida), el rey hizo un pacto con la comunidad musulmana por la cual le ceden las dos torres y el Albacar del castillo a cambio de tierras, ganado y vestidos. También se comprometieron a luchar al lado del rey contra el alcaide del castillo y su tropa extranjera. El rey subió al castillo con veinte caballeros y sus escuderos.

Fue vendido en 1294 por Jaime II a Francisco de Próxita por 200.000 sueldos, pasando a convertirse en la residencia de esta casa noble (cuyos personajes han desempeñado un importante papel en la historia, destacando Juan de Próxita que salvó al Papa Benedicto XIII, sitiado en Aviñón, Nicolás de Próxita y Calatayud que saqueó Marsella y obtuvo el título de Conde de Almenara y Olfo de Próxita, Almirante de Aragón).

Las torres que Flanquean el castillo, son las llamadas Bivalcadim (o de L’Agüeleta o Torre de Levante, que se encontraba sobre antiguo poblamiento ibérico y cuya finalidad era la defensa de ese sector de la fortificación. Y la torre Bergamuza (Torre del abuelo o de l’agüelet o de Poniente con función de defensa del castillo y de flanqueo de la zona “costa del castell” que era el lugar por el que se accedía a la fortificación).

Estas torres eran llamadas Isabelinas, porque su origen se remonta a tiempos de Isabel II, tiempo en el que se lleva a cabo la obra del ferrocarril que cubre el espacio entre Sagunto y Ulldecona, entre 1862 y 1865.

En el año 1521 tuvo lugar en su término la llamada Batalla de Almenara, entre las tropas realistas del duque de Segorbe, que resultaron vencedoras, y los agermanados, que a partir de ese momento comenzaron su declive.

Es una de las fortalezas valencianas mencionadas en el ‘Cantar de Mío Cid’. Según el Cantar de mío Cid, tras la batalla del pinar de Tévar, el Cid conquistó este castillo de Almenara, dejando aquí una guarnición. En este caso, el Cantar es un eco de la historia: a principios de 1098 el Cid, señor de Valencia, inició el asedio de Almenara, donde se había refugiado el alcaide almorávide de Játiva. Tras tres meses de asedio y combates, las tropas almorávides capitularon y Almenara se rindió al Cid.

La estructura del castillo es de planta irregular dispersa, originalmente por tres recintos muy definidos y un pueblo de época adosado en la vertiente norte: en la parte más alta, coronando el conjunto, se encontraría el recinto principal del castillo, cariado y deteriorado en la actualidad. Previamente, se hallaba la albacara, donde se levantaban la antigua mezquita y el aljibe, cuyos restos todavía pueden rastrearse. En los extremos oriental y occidental de la montaña, flanqueando la estructura principal, se encuentran las torres de Bivalcadim y Bergamuza, popularmente conocidas entre los lugareños como L’Agüelet y L’Agüeleta.

Los vestigios que existen en la actualidad permiten identificar casi sin riesgo de error el Albacar evocado en el texto de la Crónica: solo puede tratarse de la vasta plataforma de unos 4000 metros cuadrados de superficie (120 metros de longitud por 25 a 50 de anchura) anterior al castillo en el punto más alto del conjunto fortificado.

Las murallas más significativas son las meridionales del recinto superior, que son las de mayor espesor. Son de construcción árabe, así como los muros septentrionales.

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