Castillo de Abizanda o Donjón de Abizanda

ABIZANDA

Tipología:

Icono_Torre
Nombre del Castillo:
Castillo de Abizanda o Donjón de Abizanda
Población:
Abizanda
Provincia:
Huesca
Estado:
Deteriorado
Datos de Interés:
El castillo de Abizanda se encuentra sobre una gran roca horadada y está rodeada en 3 de sus lados por un recinto amurallado cuya función fue fundamental para la vigilancia y defensa de la frontera meridional del territorio de Sobrarbe frente a los musulmanes (su lado norte se encuentra sobre el abrupto acantilado). En situaciones de peligro, los habitantes, siervos y colonos del señor se refugiaban en el recinto amurallado con sus familias y animales y defendían la fortificación.

Al castillo de Abizanda también se le conoce como al donjón de Abizanda. Donjón es una palabra francesa que designa las torres con salas que tienen función de palacio. No son como la torre del homenaje de otros castillos que tienen sus dependencias alrededor. Son todo en uno, atalayas, miradores, pero también residencia, en varios pisos. De ahí que sean grandes torres. Son como un castillo completo, pero en vertical, como militares rascacielos del siglo XI.

La torre de Abizanda (palabra mora que quiere decir “peaje”) fue erigida sobre la base del castillo árabe de Abinyuyas probablemente hacia el año 1023 por maestros lombardos, para plantear el ataque de la cuenca del Isábena. La edificación del recinto y capilla del castillo es posterior por maestros locales. Esta fortaleza vigilaba el camino que ascendía desde Barbastro por el valle hacia los valles pirenaicos.

Iniciada la Reconquista, el rey Sancho el Mayor de Navarra organizó un sistema defensivo con castillos y torres que se comunicaban visualmente, y entre ellos el de Abizanda. Durante los siglos XI y XII, los castillos pertenecían al rey, que los encomendaba a señores de su confianza o tenentes. Estos los transmitían a sus herederos o bien el rey podía autorizar la permuta de su dominio con los señores de otros castillos. Uno de los primeros tenentes de esta fortaleza fué Ato Galíndez, que ejerció el cargo entre 1055 y 1076. Ello indica que ya en tiempo de Ramiro I era plaza cristiana (siendo eszta fortaleza cristiana más meridional de las que defendieron la cuenca del Cinca).

En el siglo XIII, el castillo de Abizanda pasa a ser propiedad de la familia Antillón. Con posterioridad pasó a manos de Teresa Entenza, primera esposa de Alfonso IV de Aragón y de ella a los condes de Urgell. A comienzos del siglo XVII la edificación pertenecía a la baronía de Castro y Laguna.

 

En esta construcción del siglo XI se aprecian 2 fases de construcción: la parte inferior dataría de finales del siglo X y formaría parte de la torre destruida en 1006 por las tropas musulmanas de Abd al-Malik. Tras la reconquista de este territorio de Sobrarbe por el rey Sancho el Mayor de Navarra, se edificó, sobre los restos de la anterior, la torre que ha llegado a nuestros días entre 1030 y 1040.

La fortaleza es de planta rectangular de 13,5 x 8 metros y está construida en piedra sillar de 1,95 metros de espesor y con una superficie interior de 38 m2 de planta, en la parte baja y en sillarejo en el resto. Tiene 24 metros de altura y el interior estaba dividido en 5 plantas, todas con pisos de tablones que se han reconstruido durante los trabajos de restauración.

-La planta inferior está colmatada de tierra y podría haber tenido carácter defensivo, para evitar el ataque de los muros.

-En la segunda planta se abren varias aspilleras y la única puerta de acceso, situada en altura por motivos de defensivos y a la que se accedía mediante una escalera de mano que se colocaba y retiraba desde el interior.

-La tercera y cuarta planta cumplían las funciones de vivienda. Destacan las ventanas geminadas de sus muros, las aspilleras e incluso, en el muro Este, se construyó un retrete y una ventana geminada tapiada que fue reutilizada como armario.

-La quinta planta se dedicó exclusivamente a la vigilancia y defensa de la torre. Allí se almacenaban las piedras que se arrojarían desde el cadalso de madera que recorre exteriormente los muros y que también fue reconstruido durante los trabajos de restauración.

La división de las plantas y el cadalso defensivo que coronaba la torre estaban íntegramente construidos en madera. El cadalso defensivo ha sido reconstruido en su totalidad tras la rehabilitación y en la época de su construcción estaría abierto.

 

El donjón de Abizanda junto con la torre de Biel, es la más completa del periodo románico. Junto a ella se localizan los restos de la muralla y el ábside de una pequeña iglesia románica que todavía conserva restos de pintura y a su lado hay abierto un estrecho cuarto en el muro con el retrete.

En la actualidad, la torre acoge las exposiciones temporales del Museo de Creencias y Religiosidad Popular del Pirineo Central.

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