Casa Fuerte de Vilamarín

VILAMARIN I

Tipología:

Icono_CasaFuerte

Nombre del Castillo:

Casa Fuerte de Vilamarín

Población:

Vilamarín

Provincia:

Ourense

Estado:

Buen estado

Datos de Interés:

La jurisdicción de Vilamarín, hasta finales del siglo XIV, fue señorío real, pertenecía al Rey, aunque, como acontecía siempre, la gobernase en su nombre un caballero. La casa-fortaleza se levantó con probabilidad en la primera mitad del siglo XV.

Al tratarse de un espacio geográfico reducido allá por el siglo XVIII, no respondía militarmente a ningún punto estratégico por lo que la jurisdicción de Vilamarín era administrada con relativa facilidad desde otro castillo real de cierta entidad territorial y no contase con torre propia (aquel administrador pudo haber sido el castillo de Alva de Búbal).

Hasta 1372 en que Enrique II dona el coto y jurisdicción de Vilamarín a Alfonso Ougea de Vilamarín y sus descendientes no era menester una casa-fuerte privativa en el territorio y sólo a partir de entonces se habrá pensado en construirla.

El solar fue el llamado “Casal de Bouzoaa”, de dominio de Oseira. En 1321 el foratario lo arrienda por ocho años a Gil Fernández de Vilamarín. Una anotación de Oseira nos dice que este “Casal de Bouzoaa” fue después el “sitio de la casa de Vilamarín”.

Se dice que la fortaleza “fue derribada por los Irmandiños” en 1467, aunque de ello no se conoce documento que la fundamente.

Su fisonomía es más bien de un castillo-fortaleza de corto alzado que se responde a los gustos y necesidades de la baja Edad Media. La planta del edificio se aproxima en su formulación geométrica a un hexágono.

De él sobresalen, en cinco de sus ángulos, torres de defensa con matacanes en voladizo, apoyados sobre grandes canzorros* (parte superior de la viga que mira hacia el exterior y sostiene la cornisa o el alero). Tres de estas torres son de sección circular, aún cuando el círculo queda abierto por el lado en que se unen al cuerpo del edificio.

Otra torre semicircular adosada a un lienzo de pared se encuentra en la fachada principal con orientación Nor-Oeste y que hace pandán* (cada uno de los lados de un claustro, donde se distribuyen las distintas dependencias) con la torre situada en el ángulo norte, dejando entre ambas el hueco del portalón de entrada. La casa-fortaleza es accesible por el lado Nor-Oeste, donde está el portalón y el Sur-Oeste.

Esos lados están protegidos por una barbacana de unos seis metros de altura, con camino de ronda y saeteras que enlazan entre sí los torreones de defensa. Las alas del edificio orientadas al Nor-Este y Sur-Este no tienen barbacana, pues el terreno desciende con gran desnivel.

El edificio tiene ventanas rectangulares en el piso alto. A nivel más bajo hay dos ventanas que responden a un salón situado a nivel intermedio. El portalón de entrada, de arco de medio punto, presenta enmarcada la puerta en su exterior con dovelas y jambas de cuidada sillería.

La cubierta del edificio se une a los muros mediante una cornisa moldurada, interrumpida por caños-gárgolas. Se completa la cubierta con dos chimeneas, correspondientes a la cocina y al salón. Sobre la balaustrada del matacán de la torre del oeste hay un artístico reloj de sol.

El interior del edificio presenta las dependencias alrededor de un patio con galería abierta en torno a la altura del piso alto. Una escalera de piedra arranca del patio y sigue hasta el piso superior. Este piso presenta una serie de hermosos salones comunicados entre sí y con acceso directo a través de la galería que recorre el patio en sus cuatro lados.

La pieza más interesante es la que correspondía a la cocina, que presenta lareira* (chimenea) con campana, apoyada sobre dos pilares con capiteles moldurados.

En las inmediaciones del castillo está la capilla dedicada a San Gregorio Magno. Sencilla, de planta rectangular, puerta principal con rosetón encima y espadaña de dos cuerpos, así como otra puerta lateral que mira al castillo. Estuvo primitivamente más alejada, aunque en tierras de la casa.

Podría establecerse la siguiente cronología para este conjunto: cimientos y calabozos, siglo XIV. Fortaleza: cubos, portalón de entrada, camino de ronda y torreones, escudos heráldicos y patio, siglo XVI, segundo tercio.

Antigua capilla, después edificio del mayordomo y en la actualidad casa sin uso definido, reestructuración del ala oeste del edificio, sobre todo los cubos de la muralla de esta zona: 1661, maestros de cantería Domingo de Rivas, Pedro García y Antonio Rodríguez. Salones y cocina, siglo XVIII, además de la actual ermita y posiblemente el edificio de las antiguas caballerizas. Hórreo desaparecido, conservándose únicamente los pilares: siglo XX, primera mitad.

Actualmente es visitable, funcionando como sala de exposición permanente de la obra de Xaime Quessada. La entrada es gratuita.

Visitable:

Enlaces Relacionados: