Alcazaba de Antequera o Fortaleza de Papabellotas

ANTEQUERA

Tipología:

Icono_Alcazar

Nombre del Castillo:

Alcazaba de Antequera o Fortaleza de Papabellotas

Población:

Antequera

Provincia:

Málaga

Estado:

Deteriorado

Datos de Interés:

La fundación del recinto monumental de la Alcazaba de Antequera va ligada a la aparición del municipio romano de Anticaria, donde existió el único Colegio de Pontífices de los Césares que hubo en España.

Sobre las antiguas construcciones de lo que fue la Anticaria romana y visigoda se asentaron los musulmanes a mediados del siglo VIII.

Durante estos primeros momentos el enclave antequerano era un hisn o fortaleza-refugio (en manos de tropas sirias y beréberes) y tuvo poca relevancia hasta la caída y desmantelamiento de las ciudades próximas que apoyaron la revuelta de Omar Ibn Hafsún, a finales del siglo IX y principios del X d.C.

Será con la proclamación del Califato (912-1016 d.C) cuando Antequera se convertiría en una fortaleza estatal, un núcleo de pacificación, que concentró a los habitantes de las poblaciones rebeldes. En Antequera se construyó un primer recinto defensivo que discurría por la corona del cerro calizo.

Durante el periodo de los Reinos Taifas (1.016-1.090) Antequera fue sometida por el reino hammudi de Málaga, pero pronto Granada ocupó esta taifa y la población pasó entonces al dominio de los ziríes granadinos.

La debilidad de los reinos de taifas provocó que, en primer lugar, los almorávides y posteriormente los almohades (1.090-1.232), a quien los reyes andalusíes habían pedido anteriormente ayuda contra los cristianos, decidieran tomar las riendas del poder en Al-Andalus.

La investigación arqueológica nos revela un momento de expansión de Madinat Antaqira, de hecho, es cuando se levantan los dos anillos de murallas que hoy podemos contemplar y que protegían una madina de unos 62.000 m2.

Los nuevos tramos de las murallas y las nuevas torres se construyen mediante tapial y el exterior se revoca con enlucido muy fino de cal. El estuche de piedra se añadió en la centuria siguiente.

Durante el siglo XIII, bajo el dominio de los Nazaríes de Granada (1232-1492), el avance de las tropas cristianas impuso cambios en la ordenación y defensas de la ciudad, es a partir de la conquista de Granada en 1492, la ciudad comienza a transformarse y realizar su expansión fuera de las murallas, aumentando su población en muy poco tiempo hasta alcanzar los 15.000 habitantes al calor de sus fértiles tierras y a la ausencia de enemigos (pero será durante los siglos XVI y XVII cuando la ciudad realiza el mayor crecimiento demográfico, llegando a ser una de las ciudades comerciales más importantes de Andalucía debido principalmente a su ubicación como encrucijada de dos de las principales rutas comerciales: Sevilla-Granada y Málaga-Córdoba.).

Estas murallas frenaron el intento de Pedro I de conquistar la ciudad en 1361 (la cita López de Ayala como “Villa muy fuerte”). Este hecho obligó a reforzar de nuevo el recinto murado de la madina. Las principales obras de refuerzo de la cerca fueron el revestimiento de forro de mampuesto en toda la muralla, la construcción de la barbacana (a modo de antemuro o parapeto exterior), la edificación de una coracha (prolongación de la muralla hacia el río de la Villa) y la reedificación de la “Puerta de Málaga” que pertenece al programa de puertas de Justicia emprendido por Muhammad V (segunda mitad del siglo XIV).

Queda claro que la fortaleza antequerana, con sus reconstrucciones y ampliaciones era realmente fuerte y difícil de conquistar, de manera que la toma de Antequera por las tropas del infante Don Fernando, que se denominó por ello el de Antequera, en 1410, tras 5 meses de asedio, tuvo especial resonancia entre los castellanos llegando a considerarse “el más honroso triunfo que las armas cristianas lograron desde la batalla del Salado hasta la rendición de Granada”. Y ello no sólo por la importancia de la villa conquistada y su valor estratégico, sino también por la heroica resistencia de sus habitantes y los malogrados esfuerzos militares y diplomáticos que los granadinos hicieron para levantar el cerco.

Los cronistas sitúan por el mes de marzo de 1410 cuando el Infante pronunciara la famosa frase “¡Sálganos el sol por Antequera y… sea lo que Dios quiera!”, dando así comienzo la toma de la ciudad.

Desde este momento, en las dependencias de esta fortaleza, se celebraron en varias ocasiones las Cortes de Aragón, que tuvieron como protagonista al rey Alfonso V allá por el año 1429. Estas cortes tuvieron su precedente en la Curia Regia. Eran reuniones convocadas por el rey y se trataban temas graves que afectaban al Estado.

La descripción que hace Madoz de este castillo en el siglo XIX es la siguiente: “En el punto más alto en que existió la antigua villa, que es el más alto de la ciudad e inmediato a la iglesia de Santa Maria y Plaza Alta, se halla el castillo cuya obra no se cree que sea de los romanos, reedificada por los godos y los agarenos”.

El castillo de Antequera o fortaleza de “Papabellotas” está constituido por 2 grandes torres enlazadas entre sí por un lienzo de muralla, en la que se han adosado 2 pequeñas torres, semicilíndrica y semicuadradas.

Dentro del recinto amurallado se distinguen 2 recintos: por un lado y ocupando la parte más alta del cerro se encuentra la Alcazaba y por otro lado, nos encontramos un segundo anillo que, bajando desde la Puerta de la Villa continuaba hacia el Postigo del Aguta y la Puerta de Málaga, para volver a unir con la Torre Blanca.

 

Sus principales puntos de interés a destacar son:

 

  1. Puerta cristiana de la Alcazaba. Acceso reedificado a principios del siglo XVI, reduciendo la superficie de la Alcazaba. Patio de Armas. Espacio central destinado en origen al acuartelamiento de la tropa.

 

  1. Mazmorra. Prisión excavada en la roca del subsuelo.

 

  1. Torre del Homenaje: Es la mayor de las torres y también es conocida como de las Cinco Esquinas o de Papabellotas (esta gran mole sólo es superada en el mundo andalusí por la Calahorra de Gibraltar), también es la parte más importante del recinto, data del siglo XV, es de planta angular, levantada con sillares regulares, se trata de una torre nazarí de 16,75m x 17,70m. Sobre este torreón se construyó en los siglos XVI-XVII el campanario que actualmente observamos. Se accede a su interior por una puerta jalonada de 2 grandes fustes de columna lisos y un dintel. En su interior existen varias estancias de planta rectangular y cubiertas con bóvedas esquifadas.

 

En 1582 se construye sobre esta torre musulmana un templete campanario con agudo chapitel de forma piramidal que se le conoce como el Reloj de Papabellotas para cobijar la campana mayor de la ciudad de Antequera.

 

  1. Torre Blanca: Esta obra maciza hasta el nivel del adarve de la muralla anexa, fue construida en época nazarí y consta de 2 plantas y terrado.

 

La Torre Blanca se encuentra unida por un lienzo de muralla a la Torre del Homenaje, presenta planta rectangular un tanto trapezoide y está reforzada por 2 contrafuertes, sorprende por la perfecta ejecución de su fábrica de sillería, mide 9m x 9,70m, con una especie de patio interior en la más alta. Dispone de 2 plantas sobre la altura del adarve y sus diferentes estancias se cubren con distintos tipos de bóveda de ladrillo. El interior se ilumina con troneras y ventanas en arco de herradura.

 

En este mismo recinto amurallado de la Alcazaba de Antequera también se conservan otras torres y construcciones importantes como la Torre de Albarrana de la Estrella, la Torre Torcida, Puerta del Agua, la Puerta Cristiana, el Aljibe, etc.

 

  1. Aljibe nazarí: construcción de planta rectangular para el almacenamiento de agua de 6,20 x 4,10 m La presencia de pilastras en los lados mayores y de pilares centrales nos permite suponer la existencia de arcos fajones como refuerzo al soporte de la cubierta, posiblemente resuelta a través de doble bóveda de medio cañón.

 

  1. Mezquita aljama de “Medina Antaqira”, un edificio de planta rectangular orientada hacia el sureste, tal y como debería corresponder a la construcción de una mezquita, ubicándose la torre o alminar en su vértice norte. Tras la toma de la ciudad, el 1 de octubre de 1410 fue bendecida y consagrada en templo cristiano.

 

  1. Torre del Quiebro. Demolida, junto al lienzo de muralla que la unía a la Torre Blanca, en 1510 por orden del Alcaide de la fortaleza. Ha sido reedificada tras los trabajos de investigación arqueológicos.

 

  1. Tumba romana: Planta de columbario (estructura funeraria colectiva) destinada a albergar las cenizas de los difuntos. Siglo I d.C.

 

  1. Torre de la bisagra: descubierta en el año 2000 y restaurada junto a las barbacanas se denomina torre bisagra por ser el punto desde donde parte, por un lado, las murallas que protegían a la población de la madina y por otro las murallas del primer recinto fortificado.

 

  1. Las Barbacanas: se construyen en época nazarí (1232-1410) a la vez que se realzan y se forran las torres con mampostería para adaptarse a la nueva maquinaria de asedio. Las barbacanas de Antequera se configuran como un muro de más de 700 metros, que se antepone a la línea defensiva de la muralla en los puntos más débiles para su defensa.

 

  1. Casa Consistorial y Casa del Corregidor: tras la conquista castellana de la plaza en el año 1410 se mantiene la ocupación de la antigua medina, especialmente del cerro de la Alcazaba. Será a partir del siglo XVI cuando comienzan a ejecutarse los programas de edificación pública que generarán un importante tejido urbano, en el que se incluyen espacios religiosos y civiles. Se pueden visitar los restos de las dependencias superiores traseras de la Casa del Corregidor.

 

12. Murallas de levante: cierre oriental del primer recinto defensivo. Época almohade (siglo XII) estuchado con mampostería en época nazarí.

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